domingo, mayo 15, 2011

Qué le está haciendo Internet a nuestros cerebros

¿Está Google estupidizándonos?

Nunca un sistema de comunicación ha ejercido una influencia tan amplia sobre nuestros pensamientos como hace hoy Internet. Pero a pesar de todo lo que se ha escrito sobre la Red, se ha pensado poco en cómo exactamente nos está reprogramando. La ética intelectual de la Red sigue siendo oscura

?Dave, para. Para, por favor. Para, Dave. ¿Vas a parar, Dave?? Así suplica la supercomputadora HAL al implacable astronauta Dave Bowman en una famosa y fantásticamente conmovedora escena casi al final de 2001: Una odisea del espacio de Stanley Kubrick. Bowman, tras haber sido enviado a la muerte en el espacio interplanetario por la máquina descompuesta, está tranquila y fríamente desconectando los circuitos de memoria que controlan su ?cerebro? artificial. ?Dave, estoy perdiendo la mente ?dice HAL, con tristeza?. Me estoy dando cuenta. Lo estoy sintiendo.?

Yo también me estoy dando cuenta, lo estoy sintiendo. En los últimos años he tenido la incómoda sensación de que alguien, o algo, ha estado jugueteando con mi cerebro, cambiando el esquema de su circuito neural, reprogramando la memoria. No es que esté perdiendo la mente ?hasta donde puedo decir?, pero me está cambiando. No estoy pensando del modo que antes lo hacía.

Me doy cuenta sobre todo cuando leo. Antes me era fácil sumergirme en un libro o en un artículo largo. Mi mente quedaba atrapada en la narración o en los giros de los argumentos y pasaba horas paseando por largos tramos de prosa. Ahora casi nunca es así. Ahora mi concentración casi siempre comienza a disiparse después de dos o tres páginas. Me pongo inquieto, pierdo el hilo, comienzo a buscar otra cosa que hacer. La lectura profunda que me venía de modo natural se ha convertido en una lucha.

Creo que sé qué está pasando. Desde hace ya más de una década, he estado pasando mucho tiempo en línea, buscando y navegando y a veces añadiendo a la gran base de datos de Internet. La red ha sido una bendición para mí como escritor. Puedo hacer en minutos la investigación que en un tiempo requería días en salas de la biblioteca o de las publicaciones periódicas. Unas pocas búsquedas en Google, algunos ?clics? rápidos en hiperenlaces(1) y obtengo el dato revelador o la cita sucinta que andaba buscando.

Incluso sin estar trabajando, es muy probable que esté hurgando en la espesura de la información de la Red: leyendo y escribiendo correos, escaneando titulares y blogs, viendo videos y escuchando podcasts o sencillamente saltando de enlace en enlace. (A diferencia de las notas al pie, a las que muchas veces se asimilan, los hiperenlaces no sólo señalan obras que guardan relación con el tema, sino que lo lanzan a uno a ellas.)

Para mí, como para otros, la Red se está convirtiendo en un medio universal, el conducto de casi toda la información que fluye a mis ojos y oídos y entra en mi mente. Las ventajas de tener acceso inmediato a un almacén tan increíblemente rico de información son muchas y éstas han sido ampliamente descritas y debidamente aplaudidas. Clive Thomsonescribió en Wired: ?La retentiva perfecta de la memoria de silicón puede ser una enorme ayuda al pensamiento.?

Pero la ayuda tiene un precio. Como señaló el teórico de los medios de difusión Marshall McLuhan en los años sesenta, éstos no son sólo canales pasivos de información. Suministran la materia para el pensamiento, pero también conforman el proceso del pensamiento. Y lo que la Red parece estar haciendo es socavar mi capacidad de concentración y contemplación. Mi mente espera ahora captar la información del modo en que la Red la distribuye: en una corriente de partículas en rápido movimiento. En un tiempo fui un submarinista en el mar de palabras. Ahora me deslizo por la superficie como un tipo en una moto acuática.

No soy el único. Cuando les menciono mis problemas con la lectura a amigos y conocidos ?la mayoría de ellos hombres de letras? muchos dicen estar experimentando algo similar. Mientras más usan la Red, más tienen que luchar para concentrarse en escritos largos. Algunos de los bloggers que sigo también han comenzado a mencionar el fenómeno. Scout Karp, quien escribe un blog sobre los medios de difusión en línea, confesó hace poco que ha dejado por completo de leer libros. ?Hice el master en literatura en la universidad y era un voraz lector de libros ?escribió?. ¿Qué ha pasado?? Y especula la respuesta: ?¿Y si todo lo que leo es en la red, no se debe a que la forma en que leo haya cambiado, o sea, que esté sólo en busca de comodidad, sino porque mi forma de PENSAR ha cambiado??

Bruce Friedman, quien escribe regularmente blogs sobre el uso de las computadoras en la medicina, también ha descrito la forma en que Internet ha cambiado sus hábitos mentales. ?He perdido casi por entero la capacidad de leer y absorber un artículo largo en la red o impreso?, escribió a principios de año.

Friedman, patólogo miembro de larga data de la facultad de la Escuela de Medicina de la Universidad de Michigan, amplió su comentario en una conversación telefónica conmigo. Su forma de pensar, dijo, ha tomado una calidad de ?staccato?, que refleja la forma en que escanea con rapidez pasajes cortos de texto de muchas fuentes en línea. ?Ya no puedo volver a leer La guerra y la paz ?admitió?. He perdido la capacidad de hacerlo. Me resulta difícil absorber incluso un blog de más de tres o cuatro párrafos. Lo leo por encima.?

Las anécdotas por sí solas no demuestran mucho. Y todavía estamos en espera de experimentos neurológicos y psicológicos a largo plazo que brinden una imagen definitiva de la forma en que el uso de Internet afecta la cognición. Pero un estudio recién publicado de los hábitos de investigación en línea, realizado por académicos del University College de Londres, indican que muy bien podemos estar en medio de un cambio radical en la forma en que leemos y pensamos.

Como parte de un programa de investigación de cinco años, los estudiosos examinaron registros de computación que documentan el comportamiento de visitantes de dos populares sitios de investigación, uno operado por la Biblioteca Británica y el otro por un consorcio educacional del Reino Unido, que brindan acceso a artículos de revistas, libros electrónicos y otras fuentes de información escrita. Encontraron que las personas que usan los sitios exhibían ?una forma de actividad como de quien está echando una ojeada?, en que saltaban de una fuente a otra y pocas veces regresaban a una que ya hubieran visitado. Típicamente leían sólo una o dos páginas de un artículo o libro antes de ?saltar? a otro sitio. A veces salvaban un artículo largo, pero no hay pruebas de que regresaran a él y lo leyeran de verdad. Los autores del estudio informan:

      Es evidente que los usuarios no leen en línea en el sentido tradicional; de hecho hay indicios de que están surgiendo nuevas formas de ?leer? según los usuarios navegan horizontalmente por los títulos, los índices y los resúmenes buscando ganar rapidez. Casi parece que van en línea para evitar leer en el sentido tradicional. 

Gracias a la ubicuidad del texto en Internet, por no mencionar la popularidad de los mensajes de texto en los teléfonos celulares, pudiéramos estar leyendo más hoy que en los años setenta u ochenta, cuando la televisión era nuestro medio preferido. Pero es un tipo distinto de lectura y detrás de él hay un tipo distinto de pensamiento? tal vez incluso un nuevo sentido del ser. ?No sólo somos lo que leemos ?diceMaryanne Wolf, psicóloga del desarrollo de la Universidad de Tufts y autora de Proust and the Squid: The Story and Science of the Reading Brain (Proust y el calamar: La historia y la ciencia del cerebro lector)?. Somos como leemos.?

A Woolf le preocupa que el estilo de lectura que promueve la Red, un estilo que coloca la ?eficiencia? y la ?inmediatez? por encima de todo lo demás, esté debilitando tal vez nuestra capacidad para el tipo de lectura profunda que emergió cuando una tecnología anterior, la prensa impresa, hizo comunes y corrientes las largas y complejas obras de prosa. Cuando leemos en línea, dice, tendemos a convertirnos en ?meros descodificadores de información?. Nuestra capacidad de interpretar textos, de hacer las ricas conexiones mentales que se forman cuando leemos con profundidad y sin distracción, sigue en gran medida desconectada.

Leer, explica Wolf, no es una habilidad instintiva de los seres humanos. No está grabada en nuestros genes del modo que lo está el discurso. Tenemos que enseñar a nuestras mentes a traducir los caracteres simbólicos que vemos al lenguaje que comprendemos. Y los demás medios u otras tecnologías que usamos al aprender y practicar el arte de la lectura desempeñan un papel importante en la conformación de los circuitos neurales que se encuentran en el interior de nuestros cerebros. Los experimentos demuestran que los lectores de ideogramas, como los chinos, desarrollan un sistema de circuitos mentales para la lectura muy diferente del sistema que se encuentra en quienes, como nosotros, cuya lengua escrita emplea el alfabeto.

Las variaciones se extienden a lo largo de muchas regiones del cerebro, incluidas las que rigen funciones cognitivas tan esenciales como la memoria y la interpretación de estímulos visuales y auditivos. Podemos también prever que los circuitos tejidos por nuestro uso de la Red sean distintos a los tejidos por nuestra lectura de libros y otras obras impresas.

En algún momento de 1882, Friedrich Nietzsche compró una máquina de escribir: una Malling-Hansen Writing Bal, para mayor precisión. Le fallaba la vista y mantener los ojos enfocados en la página se le había hecho agotador y doloroso y muchas veces le provocaba fuertes dolores de cabeza. Se había visto obligado a reducir su escritura y temía que pronto le sería necesario abandonarla. La máquina de escribir lo rescató, al menos de momento. Una vez dominada la mecanografía al tacto, podía escribir con los ojos cerrados, usando sólo las yemas de los dedos. Las palabras podían fluir de nuevo de su mente a la página.

Pero la máquina tuvo un efecto más sutil sobre su obra. Uno de los amigos de Nietzsche, un compositor, observó un cambio en su estilo de escribir. Su prosa, ya de por sí tersa, se había hecho más comprimida, más telegráfica. ?Puede que con este instrumento incluso te adaptes a nuevos giros idiomáticos ?le escribió el amigo en una carta observando que, en su propia obra, sus ?«ideas» en música y lenguaje solían depender de la calidad de la pluma y el papel?.

?Tienes razón ?repuso Nietzsche?, nuestro equipo de escribir participa en la formación de nuestros pensamientos.

Bajo el influjo de la máquina, escribe el académico alemán de los medios de difusión Friedrich A. Kittler, la prosa de Nietzsche ?cambió de argumentos a aforismos, de pensamientos a juegos de palabras, del estilo retórico al telegráfico.?

El cerebro humano es casi infinitamente maleable. La gente pensaba que nuestro engranaje mental ?las densas conexiones que se forman entre los 100 billones de neuronas que se encuentran dentro de nuestros cráneos? estaba en gran medida fijado para el momento en que alcanzábamos la edad adulta. Pero los investigadores del cerebro han descubierto que no es así. James Olds, profesor de neurociencia que dirige el Instituto Krasnow de Estudios Avanzados en laUniversidad George Mason, afirma que incluso la mente adulta ?es muy plástica?. Las neuronas normalmente rompen conexiones viejas y forman nuevas. Según Olds, ?el cerebro tiene la capacidad de reprogramarse a la carrera, cambiando la forma en que funciona.?

Según usamos lo que el sociólogo Daniel Bell ha llamado nuestras ?tecnologías individuales? ?los instrumentos que amplían nuestras capacidades mentales más bien que físicas? inevitablemente comenzamos a adoptar las cualidades de esas tecnologías.

El reloj mecánico, que comenzó a usarse corrientemente en el siglo XIV, brinda un ejemplo convincente. En Technics and Civilization (Técnicas y civilización), el historiador y crítico de la cultura Lewis Mumford describió la forma en que el reloj ?desasoció el tiempo de los sucesos humanos y contribuyó a crear la idea de un mundo independiente de secuencias matemáticamente mensurables?. El ?marco abstracto de tiempo dividido? se convirtió en ?el punto de referencia de la acción y el pensamiento?.

El tictac metódico del reloj contribuyó al surgimiento de la mente científica y del científico, pero también se llevó algo. Como observó el difunto científico de computación del MIT(2) Joseph Weizenbaum en su libro de 1976, Computer Power and Human Reason: From Judgment to Calculation (El poder de la computadora y la razón humana: del juicio al cálculo), la concepción del mundo que surgió del empleo extendido de los instrumentos de llevar el tiempo ?sigue siendo una versión empobrecida del antiguo, porque descansa en un rechazo de las experiencias directas que formaban la base de la antigua realidad y, de hecho, la constituían.? Al decidir cuándo comer, trabajar, dormir, levantarse, dejamos de escuchar a nuestros sentidos y comenzamos a obedecer el reloj.

El proceso de adaptación a nuevas tecnologías intelectuales se refleja en las cambiantes metáforas que usamos para explicarnos a nosotros mismos. Cuando llegó el reloj mecánico, las personas comenzaron a pensar que sus cerebros operaban ?como mecanismos de relojería?. Hoy, en la era del software, hemos llegado a pensar que operan ?como computadoras?. Pero los cambios, nos dicen las neurociencias, son mucho más profundos que la metáfora. Gracias a la plasticidad de nuestro cerebro, la adaptación se produce también en el nivel biológico.

Internet promete tener efectos de especial alcance en la cognición. En un trabajo publicado en 1936, el matemático británico Alan Turingdemostró que era posible programar una computadora digital, que en aquella época existía sólo como máquina teórica, para que realizara la función de cualquier otro dispositivo de procesamiento de información. Eso es lo que estamos presenciando hoy. Internet, un sistema de computación inconmensurablemente poderoso, está subsumiendo la mayoría de nuestras otras tecnologías intelectuales. Se está convirtiendo en nuestro mapa y nuestro reloj, nuestra imprenta y nuestra máquina de escribir, nuestra calculadora y nuestro teléfono, nuestro radio y nuestra televisión.

Cuando la Red absorbe un medio, ese medio se recrea a la imagen de la Red. Inyecta el contenido del medio con hiperenlaces, anuncios de parpadeo y otras baratijas digitales y rodea el contenido con el contenido de todos los demás medios que ha absorbido. Un mensaje nuevo de correos, por ejemplo, puede anunciar su llegada mientras estamos revisando los últimos titulares de un sitio de prensa. El resultado es dispersar nuestra atención y difundir nuestra concentración.

Tampoco termina la influencia de la Red en los márgenes de la pantalla de la computadora. Al irse sintonizando las mentes de las personas al enloquecido conjunto de medios de Internet, los medios tradicionales deben adaptarse a las nuevas expectativas del público.

Los programas de televisión añaden textos que se deslizan por la pantalla y anuncios que surgen de repente; revistas y diarios acortan sus artículos, introducen resúmenes en cápsulas y rellenan sus páginas con fragmentos de información fáciles de rastrear. Cuando en marzo de este año The New York Times decidió dedicar la segunda y tercera páginas de cada edición a resúmenes de artículos, su director de diseño Tom Bodkin explicó que los ?atajos? darían a los lectores atribulados un ?tanteo? rápido de las noticias del día ahorrándoles el método ?menos eficiente? de volver las páginas y leer los artículos. Los medios antiguos tienen poca opción más que jugar con las reglas de los medios nuevos.

Nunca ha desempeñado un sistema de comunicación tantos papeles en nuestras vidas ?o ejercido una influencia tan amplia sobre nuestros pensamientos? como hace hoy Internet. Pero, a pesar de todo lo que se ha escrito sobre la Red, se ha pensado poco en cómo exactamente nos está reprogramando. La ética intelectual de la Red sigue siendo oscura.

Aproximadamente por el tiempo en que Nietzsche comenzó a usar su máquina de escribir, un joven serio llamado Frederick Winslow Taylorfue con un cronómetro a la planta Midvale Steel de Filadelfia y comenzó una histórica serie de experimentos destinada a mejorar la eficiencia de sus maquinistas. Con aprobación de los propietarios de Midvale, tomó a un grupo de obreros, los puso a trabajar en varias máquinas de elaborado de metales y registró y midió el tiempo de cada uno de sus movimientos así como las operaciones de las máquinas. Dividiendo cada tarea en una secuencia de pequeños pasos discretos y luego ensayando formas distintas de realizar cada una, Taylor creó un conjunto de instrucciones precisas ?un ?algoritmo? pudiéramos decir hoy? de cómo debía trabajar cada obrero.

Los empleados de Midvale rezongaron sobre el estricto régimen nuevo, diciendo que los convertía en poco más que autómatas, pero la productividad de la fábrica se disparó.

Más de cien años después de la invención del motor de vapor, laRevolución Industrial al fin había encontrado sus bases filosóficas y su filósofo. La apretada coreografía industrial de Taylor ?su ?sistema?, como le agradaba llamarlo? fue aceptada por fabricantes de todo el país y, con el tiempo, de todo el mundo. Procurando la mayor rapidez, eficiencia y producción, los dueños de fábricas utilizaban los estudios de tiempo y movimiento para organizar el trabajo y configurar las tareas de sus trabajadores.

El objetivo, como definió Taylor en su célebre tratado de 1911, The Principles of Scientific Management (Los principios de la gestión moderna), era identificar y adoptar, para cada tarea, ?un mejor método? de trabajo y con ello efectuar ?la sustitución gradual de la ciencia por la regla empírica en todas las artes mecánicas?. Una vez que se aplicara este sistema en todos los actos de trabajo manual, aseguró Taylor a sus seguidores, brindaría una reestructuración no sólo de la industria, sino de la sociedad, creando la utopía de la eficiencia perfecta. ?En el pasado el hombre había sido lo primero ?declaró?, en el futuro lo será el sistema.?

El sistema de Taylor sigue en gran medida con nosotros: sigue siendo la ética de la manufactura industrial. Y ahora, gracias al creciente poder que los ingenieros en computación y codificadores de software ejercen sobre nuestras vidas intelectuales, la ética de Taylor comienza a regir también la esfera de la mente. Internet es una máquina diseñada para la recolección, transmisión y manipulación automatizada de información y sus legiones de programadores están concentrados en encontrar el ?mejor método único? ?el algoritmo perfecto? para llevar a cabo cada movimiento mental de lo que hemos llegado a describir como ?trabajo de conocimiento?.

La sede de Google, en Moutain View, California ?el Googleplex? es el santuario supremo de Internet y la religión que se practica dentro de sus paredes es el taylorismo. Google, al decir de su ejecutivo principal, Eric Schmidt, es ?una compañía fundada en torno a la ciencia de la medición? y se esfuerza en ?sistematizar todo? lo que hace. Según elHarvard Business Review, haciendo uso de los terabytes de datos de conducta que recoge mediante su motor de búsqueda(3) y otros sitios, realiza miles de experimentos diarios y utiliza los resultados para refinar los algoritmos que controlan cada vez más la forma en que las personas encuentran información y extraen significado de ella. Lo que Taylor hizo para el trabajo manual, Google lo está haciendo para el trabajo mental.

La compañía ha declarado que su misión es ?organizar la información mundial y hacerla universalmente accesible y útil?. Procura desarrollar ?el motor de búsqueda perfecto? al que define como algo que ?entiende exactamente lo que uno quiere decir y le devuelve exactamente lo que desea?. Al entender de Google, la información es un tipo de producto, un recurso utilitario que puede extraerse y procesarse con eficiencia industrial. Mientras más sean las piezas de información a las que uno pueda ?acceder? y mientras con mayor rapidez podamos extraer lo esencial de ellas, más productivos nos hacemos como pensadores.

¿Dónde termina esto? Sergey Brin y Larry Page, los dotados jóvenes que fundaron Google cuando hacían su doctorado en ciencias de computación en Stanford, hablan con frecuencia de su deseo de convertir su motor de búsqueda en una inteligencia artificial, una máquina al estilo de HAL que sea posible conectar directamente a nuestros cerebros. ?El motor de búsqueda supremo es tan inteligente como las personas? o más ?afirmó Page hace unos años en un discurso?. Para nosotros, trabajar en búsqueda es una forma de trabajar en inteligencia artificial.?

En una entrevista concedida a Newsweek en 2004, Brin comentó: ?No hay dudas de que si uno tuviera toda la información del mundo unida directamente al cerebro, o un cerebro artificial que fuera más listo que el propio, estaría uno mejor.? El año pasado Page dijo en una convención de científicos que Google ?en realidad trata de construir una inteligencia artificial y de hacerlo en gran escala?.

Una ambición de este tipo es natural, incluso admirable, para un par de genios matemáticos con vastas cantidades de dinero a su disposición y un pequeño ejército de científicos de computación en su empleo. Google, una empresa fundamentalmente científica, está motivada por un deseo de usar la tecnología, en palabras de Eric Schmidt, ?para solucionar problemas que nunca antes se han solucionado? y la inteligencia artificial es el problema más difícil que hay. ¿Por qué no habrían de ser Brin y Page quienes lo resolvieran?

De todos modos, su suposición fácil de que estaríamos ?mucho mejor? si una inteligencia artificial complementara, o incluso sustituyera, nuestros cerebros resulta inquietante. Ésta indica una creencia en que la inteligencia es producto de un proceso mecánico, una serie de pasos discretos que es posible aislar, medir, optimizar. En el mundo de Google, el mundo en que entramos al entrar en línea, hay poco espacio para la falta de claridad de la contemplación. La ambigüedad no es una apertura para la visión, sino una falla que debe arreglarse. El cerebro humano es sólo una computadora anticuada que necesita un procesador más rápido y un disco duro mayor.

La idea de que nuestras mentes deben operar como máquinas de procesamiento de datos de alta velocidad no sólo está incorporada al funcionamiento de Internet, sino que es también el modelo comercial reinante de la red. Mientras con mayor rapidez naveguemos por la Red ?mientras más enlaces podamos cliquear y más páginas veamos? más oportunidades ganan Google y otras empresas de recopilar información sobre nosotros y alimentarnos anuncios.

La mayoría de los propietarios de Internet comercial tienen interés financiero en recopilar los mendrugos de datos que dejamos atrás cuando revoloteamos de enlace en enlace? mientras más mendrugos, mejor. Lo último que desean estas empresas es fomentar la lectura pausada o el pensamiento concentrado, lento. Es interés económico suyo llevarnos a la distracción.

Puede que yo sea sólo una persona que se preocupa más de lo debido. Del mismo modo que existe una tendencia a glorificar el avance tecnológico, existe una tendencia opuesta a esperar lo peor de todo instrumento o máquina nueva.

En la Fedra de Platón, Sócrates se lamentaba del desarrollo de la escritura. Temía que, según las personas comenzaran a confiar en la palabra escrita como sustituto del conocimiento que antes llevaban dentro de las cabezas, en palabras de uno de los personajes del diálogo, ?dejaran de ejercitar su memoria y se hicieran olvidadizas?. Y como podrían ?recibir una cantidad de información sin instrucción adecuada?, se les ?considerara muy conocedores cuando la mayoría es bien ignorante?. Estarían ?llenas de la presunción de sabiduría en lugar de verdadera sabiduría?.

Sócrates no se equivocaba ?la nueva tecnología muchas veces tuvo los efectos que temió?, pero fue miope. No podía prever las muchas formas en que la escritura y la lectura servirían para extender la información, estimular ideas nuevas y expandir el conocimiento (cuando no la sabiduría) humana.

La llegada de la imprenta de Gutenberg en el siglo XV provocó otra ronda de rechinamiento de dientes. Al humanista italiano Hieronimo Squarciafico le preocupaba que a disponibilidad fácil de los libros condujera a pereza intelectual, haciendo a los hombres ?menos estudiosos? y debilitando sus mentes. Otros aducían que los libros y publicaciones impresas baratas socavarían la autoridad religiosa, degradarían el trabajo de eruditos y escribas y extenderían la sedición y el libertinaje. Como observa el profesor de la Universidad de Nueva YorkClay Shirky: ?La mayoría de los argumentos que se opusieron a la imprenta fueron correctos, incluso proféticos.? Pero, de nuevo, los agoreros no fueron capaces de imaginar la miríada de bendiciones que brindaría la palabra impresa.

De modo que sí, deben mostrarse escépticos hacia mi escepticismo. Puede que aquellos que descarten a quienes critican Internet por considerarlos luditas o nostalgistas tengan la razón y de nuestras mentes hiperactivas, alimentadas de datos, surja una era dorada de descubrimiento intelectual y sabiduría universal.

Pero, de nuevo, la Red no es el alfabeto y aunque pueda sustituir a la imprenta produce algo por completo diferente. El tipo de lectura profunda que promueve una secuencia de páginas impresas es valiosa no sólo por el conocimiento que adquirimos de las palabras del autor, sino por las vibraciones intelectuales que esas palabras desencadenan en nuestras propias mentes. En los espacios de calma abiertos por la lectura sostenida, sin distracción, de un libro o, si a eso vamos, por cualquier otro acto de contemplación, realizamos nuestras asociaciones, trazamos nuestras propias inferencias y analogías, promovemos nuestras propias ideas. La lectura profunda, como afirma Maryanne Wolf, es indistinguible del pensamiento profundo.

Si perdemos esos espacios de quietud o los llenamos de ?contenido?, sacrificaremos algo importante no sólo de nuestro propio ser, sino de nuestra cultura. En un ensayo reciente, el dramaturgo Richard Foremandescribió con elocuencia lo que está en juego:

      ?Procedo de una tradición de cultura occidental en que el ideal (mi ideal) era la estructura compleja, densa, como una catedral de la personalidad de alta educación y expresión, el hombre o mujer que llevaba dentro de sí una versión individualmente construida y singular del patrimonio completo de Occidente. [Pero ahora] veo dentro de todos nosotros (yo incluido) la sustitución de la compleja densidad interna por un nuevo tipo de ser que evoluciona bajo la presión de la sobrecarga de información y la tecnología de lo ?instantáneamente disponible?. 

Según se nos drena de nuestro ?repertorio interno de denso patrimonio cultural?, concluyó Foreman, nos arriesgamos a convertirnos en ?gente tan extendida y fina como una crepa según nos conectamos con la vasta red de información a la que se accede tan sólo tocando un botón.?

Me persigue esa escena de 2001. Lo que la hace tan conmovedora, y tan extraña, es la respuesta emocional de la computadora al desmonte de su mente: su desesperación cuando se va oscureciendo un circuito tras otro, su súplica infantil al astronauta ??Lo estoy sintiendo. Lo estoy sintiendo. Tengo miedo?? y su reversión final a lo que sólo puede recibir el nombre de estado de inocencia. La emanación de sentimientos de HAL contrasta con la impasibilidad que caracteriza a las figuras humanas del film, que hacen lo que tienen que hacer con eficiencia casi robótica. Sus pensamientos y acciones parecen preparados de antemano, como si siguieran los pasos de un algoritmo.

En el mundo de 2001, las personas se han hecho tan similares a máquinas que el carácter más humano resulta ser la máquina. Esa es la esencia de la oscura profecía de Kubrick: según confiemos en las computadoras para mediar nuestra comprensión del mundo es nuestra propia inteligencia la que se aplana hasta convertirse en inteligencia artificial.

por Nicholas Carr



sábado, mayo 14, 2011

Sustituyendo a un padre




El señor y la señora, llevaban ya bastantes años de casados y no habían logrado tener familia. Suspiraban los dos por un hijo. A muchos doctores consultaron y recurrieron a todos los tratamientos, pero sin obtener resultado alguno. Por fin un médico encuentra la causa del problema, el marido era estéril, no podía engendrar.

-"¿Qué debemos de hacer, doctor?" preguntaron ambos,

-"Algunas parejas, dice el galeno, recurren a la inseminación artificial, pero este es un procedimiento costoso y que suele fallar mucho. Otras parejas utilizan algo mucho más sencillo y natural: buscan un padre substituto".

-"¿Qué es un padre substituto ?", preguntó la señora, a lo que el médico les explica.

-"Es un hombre escogido con cuidado que hace por una sóla vez las funciones del esposo, de modo que la mujer quede embarazada".

La señora vacila un poco, pero el marido dice al médico que por su parte no hay inconveniente, con tal de que su esposa vea realizada su ilusión de ser mamá. Y en efecto, pocos días después, por intermedio del doctor, se contrata a un joven y se hace la cita para que el siguiente domingo por la mañana, ausente el marido de la casa, vaya a visitar a la señora y cumpla con su tarea.

Sucedió sin embargo que un fotógrafo de niños que había sido llamado a una casa cercana para retratar a un bebé se equivocó de domicilio y llegó al de la señora.

-"Buenos días, se presenta, vengo por lo del niño".

-"Sí, dice ella con timidez, pase Usted".

Entra el fotógrafo, que la señora creía el padre substituto.

-"¿Gusta tomar algo antes?".

- "No gracias, responde el tipo, el alcohol no es bueno en mi trabajo, lo que quisiera es comenzar cuanto antes".

-"Muy bien, dice la dueña de la casa. "¿Le parece sí vamos a la habitación?".

-"Puede ser ahí, contesta el fotógrafo, pero también me gustaría uno aquí en la sala, dos en el baño y otro en el jardín".

-"¿Pues cuántos van a ser?", se alarma la señora.

- "Ordinariamente son cinco en cada sesión, responde el hombre, pero si la mamá coopera pueden ser más, depende". Y sacando del portafolio un álbum, le dice. "Me gustaría que antes viera algo de lo que he hecho, tengo una técnica especial y única que ha gustado mucho a todas las señoras. Mire el retrato de este niño tan bonito. Lo hice en un parque público a plena luz del día ¡Como se juntó gente a verme trabajar !. Esa vez me ayudaron dos amigos porque la señora era muy exigente, con nada le podía yo dar gusto. Para colmo tuve que suspender el trabajo porque llegó una ardilla y comenzó a mordisquearme el equipo".

La señora, estupefacta, oía todo aquello.

-"Ahora vea estos mellizos, sigue presumiendo el fotógrafo, en esta ocasión si que me lucí, todo lo hice en menos de cinco minutos, llegué y Paf Paf, dos tomas y mire los gemelos que me salieron".

La señora estaba cada vez más asustada.

-"Con este niño batallé un poco más, sigue el fotógrafo, porque la mamá era muy nerviosa. Hasta que le dije "Mire señora, Usted mire hacia otro lado y déjeme a mi hacer todo."

A estas alturas la mujer estaba al borde del soponcio (y del sillón).

-"Pues bien señora a qué horas quiere que empecemos", pregunta el fotógrafo, guardando su álbum .

-"A la hora que Usted diga", responde temblorosa.

-"Muy bien, dice el fotógrafo, poniéndose de pie. "Permítame nada más ir a la furgoneta a traer mi trípode".

- "¿Trípode?", pregunta espantada la señora.

- "Sí", contesta el fotógrafo, es que sabe usted, mi equipo es muy grande y necesito un trípode para apoyarlo, porque ni con las dos manos lo puedo sostener ...¿Señora? .. ¿Señora?... Caray ¿Qué le habrá pasado? ¡Se desmayó de pronto!

Sherlock... buscando pistas..jeje



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martes, mayo 10, 2011

La ilusión de que somos riquísimos nos está llevando a la ruina.



O los archirricos empiezan a pagar impuestos o deberemos enfrentar una revolución

Paul B. Farrell
The Wall Street Journal


El pasado 29 de marzo, el Wall Street Journal –el Observatore romano del capitalismo mundial— sorprendió a propios y extraños con la amedrentante advertencia a los propios que a continuación se reproduce (Sin Permiso)

Sí, fiscalicen a los súper ricos. Y háganlo ahora. Antes de que el 99% restante desencadene un nueva Revolución Estadounidense, una implosión y la Gran Depresión 2.

Las revoluciones se construyen a lo largo del tiempo, una masa crítica, un punto de deflagración. Luego, se inflaman repentinamente, de manera impredecible. Al igual que en Egipto, que comenzó en la página de Facebook de un joven ejecutivo de Google. Y se hacen virales, rabiando incontrolablemente. No se pueden detener. Aquí en Estados Unidos, esa revolución está configurada alrededor de la ilusión de súper riqueza dominante.

Una protesta de trabajadores británicos se vuelve violenta

Un grupo disidente es acusado de romper vitrinas y de atacar los vehículos policiales mientras decenas de miles de personas marchan contra los recortes del gobierno.

Sabemos que a los súper ricos no les importa. No es con ellos. Ni con el público estadounidense. Ellos no ven. Ni oyen. Están atrapados en la burbuja de la Forbes-400, como en una cámara de sonido que los aísla. Ellos ven al público como trabajadores sin rostro, clientes, contribuyentes. Vemos como el Partido Republicano recobra el poder. Las políticas económicas de la era Reagan (la Reaganomía) está de vuelta. Los sindicatos huyen. Las masas ignorantes son fáciles de manipular.

Incluso Obama está trabajando en secreto con el Partido Republicano, y nunca tocaría a sus donantes súper ricos. Así de poderosa es esta ilusión de súper riqueza que está infectando a todos los estadounidenses.

He aquí cómo un conocedor describió esta ilusión de súper-riqueza: "El 1% superior lleva vidas privilegiadas, no les preocupa mucho. Sus familias hacen vacaciones en los mejores centros turísticos. Sus mayores preocupaciones son encontrar el mejor maestro de Pilates, el mejor masajista, los mejores cirujanos, las mejores escuelas privadas. Ellos no se preocupan por el subyacente deterioro de los Estados Unidos o del mundo, excepto en lo abstracto, porque no se ven directamente afectados por él. Eso no quiere decir que no se conmuevan, que no sean conscientes o que no hablen de los problemas que se suscitan. Pero lo que principalmente les preocupa es proteger y mejorar sus posiciones económicas y sociales, garantizando el buen vivir de sus familias. Y nada de lo que escribas cambiará esto".

Advertencia: en 2011 esa actitud es delirante, mortal y, sin embargo, omnipresente en los Estados Unidos.

Los súper ricos quieren revivir la era del "Gran Gatsby", y no van a aprender hasta que sea demasiado tarde

Nuestro 1% superior cree honestamente que es inmune, que está protegido de las consecuencias no intencionadas de apabullar a los estadounidenses por tres décadas con la cantaleta del libre mercado y el chorreo de las doctrinas Reagan que los hicieron súper ricos.

Están convencidos de que las mismas doctrinas los protegerán de la inevitable depresión que se nos viene. ¿Por qué? Debido a que tienen megadólares guardados. Sus 'provisiones' para el largo plazo. Viven en recintos cerrados, custodiados por mercenarios.

Ellos creen que van a seguir viviendo muy bien en una depresión. Pero Ud. no. Tampoco su jubilación. Tampoco el resto de EEUU. Y aún así, a los súper ricos no les importa, "excepto en lo abstracto, porque no se ven directamente afectados".

Advertencia: El espejismo de los súper-ricos nos ha empujado al borde de un gran precipicio: ¿Se acuerda Ud. de los locos años veinte? ¿Del Crash de 1929? ¿De la Gran Depresión? Apenas unos días antes del crash un destacado economista, Irving Fisher, pronosticó que las acciones habían "alcanzado lo que parece ser una meseta permanentemente".

Sí, estaba atrapado en el "Síndrome del Gran Gatsby", una versión anterior de la ilusión de los super-ricos de hoy. Era tan enceguecedor en 1929 que el propio Presidente, Wall Street y todos los estadounidenses estaban absorbidos en él... hasta que la masa crítica alcanzó el misterioso punto de deflagración, provocando la caída de la bolsa.

Sí, estamos reviviendo ese pasado -nunca aprenderemos, no oímos. Y curiosamente no es sólo el Partido Republicano que abarca demasiado, o el indeciso Obama, o los banqueros de Wall Street, demasiado avaros para quebrar, o los arrogantes multimillonarios de la Cámara de Comercio y la Forbes 400. Toda la psiquis política, económica y financiera estadounidense está infectada, como si nuestro ADN hubiera sido reconfigurado.

El Cerebro Colectivo estadounidense está atrapado en esta ilusión de súper-ricos, repitiendo el período previo al crash del 29.

Como tampoco nadie predijo las revoluciones en el mundo árabe

Advertencia: Mubarak, Gadafi, Ali, Assad, incluso los sauditas, también vivían en el espejismo de los súper-ricos. Y lo venían haciendo desde hacía mucho tiempo. Pero ya vemos que eran vulnerables. Estaban maduros, como para una revolución. Ellos, también creían sinceramente que estaban protegidos por Dios, elegidos para la gran riqueza terrenal, disfrutando de sus grandes ejércitos.

Entonces, de repente, de la nada, una nueva generación "educada, desempleada y frustrada" se volvió en su contra, se rebeló, reclamando su parte de los beneficios económicos, las oportunidades, y provocando las revoluciones, en busca de retribución.

¿Y aún no cree Ud. que se viene una depresión aquí en los Estados Unidos? ¿El tercer crash del mercado del siglo XXI? ¿No piensa que una nueva revolución económica esté a punto de estallarnos en la cara? No, no cree, no puede creer... usted, yo, todos estamos infectados por el espejismo de súper-ricos, al igual que los estadounidenses lo estaban en los Locos Años Veinte.

Mire las estadísticas: la última vez que la brecha de riqueza entre los súper ricos y el 99% restante era así de grande fue justo antes de la crisis de 1929 y la Gran Depresión.

¿No se acuerda? ¿O no quiere acordarse? Los Estados Unidos están atrapados en la "negación terminal", listos para la caída. Muchos aún viven en la falsa esperanza de esta ilusión de súper-ricos. ¿No cree usted que el gobierno exagera las estadísticas sobre la recuperación? ¿Se cree la alusión de Wall Street sobre un nuevo mercado a la alza en el futuro inmediato? ¿Cree los engañosos anuncios de Exxon-Mobile sobre las reservas energéticas? ¿Cree a Bill Gross cuando le dice que debemos vender nuestros Bonos del Tesoro para comprar sus Bonos de Países Emergentes? Siga soñando.

Comience a prepararse para la tercera crisis del siglo XXI y la depresión

Negación y mentiras. Recuerde, el 93% de lo que oímos acerca de los mercados, las finanzas y la economía son conjeturas, ilusiones y puras mentiras con la intención de manipularnos a tomar decisiones que nos fuercen a sacar nuestro dinero de nuestros bolsillos para ponerlo en Wall Street. Porque ellos se enriquecen diciendo mentiras sobre las acciones. Odian toda norma fiduciaria de la SEC que los obliga a decir la verdad.

Pero el hecho es que, sobre una base ajustada por inflación, Wall Street perdió 20% del dinero de los fondos de pensiones en la década de 2000 a 2010, ¡más de 10 billones de dólares! En Exuberancia Irracional, Robert Shiller nos advierte de una tercera caída de los mercados. Mejor empezamos a prepararnos ahora.

Antes de empezar a apostarle más a los casinos arreglados de Wall Street, piense cuidadosamente acerca de estas seis mega toxinas que conllevan a la ilusión de súper-riqueza de los estadounidenses, una pandemia que altera la mente e infecta el liderazgo de nuestro país en Washington, en las corporaciones y en Wall Street... pero que también "chorrea", infectando a muchos estadounidenses. Escuche:

1. Advertencia: los súper ricos quieren recortes de impuestos, creando desempleo para los jóvenes

Bloomberg advierte: "Los chicos no están bien" (The Kids Aren'the Alright, en alusión a una canción del grupo británico The Who. NdT). A nivel mundial, el desempleo juvenil está impulsando la revolución. En una columna del New York Times, Matthew Klein, un investigador de 24 años del Consejo de Asuntos Extranjeros establece un paralelo entre la tasa de desempleo del 25% entre los jóvenes revolucionarios de Egipto y el 21% de los jóvenes trabajadores de EEUU: "Los jóvenes serán los más afectados por los reajustes presupuestales de los gobiernos. Aumentarán los impuestos sobre los trabajadores y recortarán el gasto en educación, mientras que los subsidios hipotecarios y los beneficios para las personas de edad seguirán siendo intocables, como lo son los recortes fiscales para los ricos. Más oportunidades perdidas. ¿Cuánto tiempo falta hasta que el resto de los países ricos estallen como Egipto?

2. Advertencia: mientras que los ricos se hacen más ricos con los precios de los productos básicos, los pobres se ponen más furiosos

El comentarista de USA Today John Waggoner advierte: "el aumento de los precios de los alimentos manda a millones a la pobreza y el hambre: el maíz subió 52% en 12 meses. El azúcar, 60%. La soja 41%. El trigo, 24%. Para 44 millones de personas, el "aumento de los precios de los alimentos significa un descenso a la pobreza extrema y el hambre", advierte el Banco Mundial. Las causas son múltiples: los especuladores, el precio del petróleo, las políticas comerciales, la explosión demográfica. Pero en su conjunto, exponen "las desigualdades subyacentes y las cuestiones relacionadas con el nivel de vida, que hierven bajo la superficie", dice un gerente de PIMCO.

3. Advertencia: los pobres del mundo son una bomba de tiempo dirigida a los súper ricos

Un informe especial de la revista TIME, "Pobres vs. Ricos: un nuevo conflicto mundial", advierte que " se está desarrollando un conflicto entre dos mundos - uno rico y uno pobre -, y el campo de batalla es el propio mundo". 25 países desarrollados con tan sólo 750 millones de habitantes consumen la mayor parte de los recursos del mundo, producen la mayor parte de sus bienes manufacturados y disfrutan de los más altos niveles de vida de la historia. "Pero ahora están frente a 100 países subdesarrollados y pobres con 2 mil millones de personas, cientos de millones de las cuales viven en la pobreza y exigen una mayor participación en esa riqueza". Piense en Egipto. Un líder británico llama a esto una "bomba de tiempo para la raza humana".

4. Advertencia: la siguiente revolución será en el "Tercer Mundo Estadounidense"

Estamos maduros para una revolución: En Tercer Mundo Estadounidense, Arianna Huffington advierte: "Washington se apresuró al rescatar a Wall Street, pero se olvidó del estadounidense de a pie... Uno de cada cinco estadounidenses está desempleado o subempleado. Una de cada nueve familias no puede hacer el pago mínimo de sus tarjetas de crédito. Una de cada ocho hipotecas está atrasada o en ejecución. Uno de cada ocho estadounidenses sobrevive con cupones de alimentos". La movilidad social siempre ha sido parte del sueño estadounidense... esa promesa se ha quebrado... El sueño estadounidense se está convirtiendo en una pesadilla. Pronto va a implosionar: fusión, revolución, depresión.

5. Advertencia: hay que rehabilitar a los súper ricos de su adicción a la codicia

En Almuerzo Gratis: Cómo los estadounidenses más ricos se enriquecen a expensas del gobierno (y nos clavan la factura), David Cay Johnston, advierte que los ricos son como los adictos, y para los adictos, "el dinero es como la cocaína, demasiado nunca es suficiente". Hace pocos años, una elite de 300.000 estadounidenses en "la décima parte del 1% de los ingresos tenían tanto ingreso como los 150 millones estadounidenses que constituyen la mitad más baja de nuestra población, económicamente hablando". La ilusión de súper ricos es una adicción que requiere una dolorosa desintoxicación.

6. Advertencia: si los políticos siguen infectados por la ilusión de la súper-riqueza, lo que viene es la revolución

En Pacto Suicida de Washington, Ezra Klein (Newsweek) advierte: "El Congreso se desliza hacia el peor de los mundos: Pérdida masiva de empleos y un déficit explosivo" ¿Qué tan grave es la situación? Se han perdido 700.000 puestos de trabajo más, dice el economista jefe de Moody's, Mark Zandi. ¿Se acuerda Ud. cuando el vicepresidente Dick Cheney dijo que "los déficits no importan"? Hoy, el Partido Republicano está tan enceguecido por su obsesión de destruir la presidencia de Obama, que dicen que los déficits son lo único que importa.

¡Despierten, amigos! El espejismo de los súper-ricos está destruyendo el sueño estadounidense para el resto de nosotros. Y a los súper ricos usted no les importa. Ya están acaparando en preparación para la bomba de tiempo económica que se avecina. Después no digan que no les advirtieron. Es tiempo para empezar a planificar para la revolución que se avecina, y para otra Gran Depresión.

Paul B. Farrell es autor de 9 libros sobre finanzas, teoría económica y psicología. Entre otros cargos, fue vicepresidente de Financial News Network y de Mercury Entertainment Corp.


Traducción para www.sinpermiso.info: Antonio Zighelboim


http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=4082


Sherlock... buscando pistas

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domingo, mayo 08, 2011

27 rosas andaluzas


Una película reconstruye la matanza de mujeres en Fuentes de Andalucía en 1936. El episodio da fe de la estrategia de terror aplicada por los fascistas durante la Guerra Civil 


Hace 75 años, durante el turbio verano de 1936, 27 mujeres fueron asesinadas en una pequeña localidad de la provincia de Sevilla, Fuentes de Andalucía, a manos del fascismo alzado en armas. Hechos similares se repitieron durante aquel golpe de Estado que tardó en traducirse en guerra civil. Pero José Luis Tirado (Sevilla, 1955) lo ha usado como hilo conductor de su nueva película, Fuentes de la memoria.
"Cuando me planteo este tipo de documentales, me gusta partir de lo local para abarcar lo global", asegura este artista plural, en el amplio sentido de la palabra, que dio sus primeros pasos en la mítica revista La luna de Madrid y que cuenta con un sobrado pedigrí como dibujante, pintor, escultor o diseñador gráfico.
En Fuentes de la Memoria, bajo su sello habitual de ZAP Producciones, con Manuel P. Vargas como responsable del montaje y la banda sonora impactante de Fran M. M. Cabeza de Vaca, Tirado nos receta, a lo largo de 85 minutos, una larga batería de imágenes y palabras contra el olvido: "Hemos conseguido fotografías increíbles, como una portada triunfal llena de esvásticas nazis, o los nuevos amos del lugar,los falangistas, dando discursos a los niños por la calle".

"En Fuentes de Andalucía -afirma Tirado-, como en tantos otros lugares de España, no hubo guerra, sino que el golpe de Estado se impuso desde el primer momento con una estrategia clara de terror. No pretendían simplemente vencer, sino aniquilar. Y, en muchos casos, lo lograron".
En el caso de esta pequeña localidad sevillana, las ejecuciones sumarísimas comenzaron nada más proclamarse el autodenominado alzamiento por parte del general Franco, durante el mismo mes de julio. Inmediatamente, más de cien vecinos murieron por supuestos hechos de guerra, aunque ninguno de ellos hubiera apretado gatillo alguno.
"A las mujeres, por haber cobrado cualquier protagonismo durante la República, los falangistas las llevaban hasta el cortijo del Aguaucho, las obligaban a hacerles la comida y luego las violaban, las torturaban y las acababan matando y arrojando a un pozo al que cubrieron de cemento. Volvían al pueblo con sus bragas en la punta de los fusiles. Todo esto se supo porque ellos mismos lo contaron a los cuatro vientos, jactándose de su hazaña", rebusca entre sus recuerdos uno de los testimonios recogidos en la película.

"Mataron a toda la familia"

"A mi padre lo habían matado y después mataron a mi madre. Mataron a mi abuela, mataron a mi tía. Yo es que no comprendo, porque, no es que uno se conforme con la muerte de nadie, pero él estaba defendiendo una cosa, que entre dos siempre unos ganan y otros pierden. Él perdió, pero bueno, lo mataron. Pero lo que no se comprende es que mataran a la suegra, mataran a la cuñada y mataran a mi madre, vamos es que mataron a toda la familia", se duele en una de las secuencias del documental Virtudes Ávila, hija de Francisco Ávila, quien fuera primer teniente de alcalde de Fuentes en 1936 y que también fue asesinado. El mismo final que sufrió su esposa, Carmen Estanislao, que se encontraba embarazada. Su tía Josefa y su abuela Manuela Moreno también fueron fusiladas por los fascistas.

Convertida en una escalofriante película de miedo, la película llega a recrear, incluso, aquella masacre, muy parecida a otras que recorren la espina dorsal de toda la península: "La represión cubre un espectro amplísimo que comienza de inmediato. Igual aquí en el suroeste, que en Galicia", explica el historiador Francisco Espinosa.
La criba comienza de inmediato siempre y en todo momento controlada por la autoridad militar", prosigue Espinosa, consciente de que falangistas, requetés o pistoleros de la extrema derecha eran los ejecutores, pero las órdenes procedían de la jerarquía militar, con una voluntad clara de exterminio.

"Estrategia del terror"

"Lo que pretendo es, a partir de este suceso, analizar la estrategia del terror que se llevó a cabo en Andalucía, en Extremadura, en buena parte de Castilla, Galicia, Aragón, Rioja, Navarra, Baleares o Canarias, donde la única guerra que hubo fue la de las tapias y las cunetas", señala José Luis Tirado.
Su director define Fuentes de la memoria como "un relato coral contra el olvido". Algunos testigos de los hechos y familiares de las víctimas, historiadores y numerosos documentos ayudan a reconstruir aquellapesadilla.
Ahora, un monumento rendirá memoria a las víctimas de Fuentes de Andalucía, pero durante la dictadura sólo hubo silencio: "Toda esta matanza del verano y del otoño de 1936 no existe oficialmente. No existe porque no la inscriben en el Registro Civil. No inscriben a nadie, absolutamente a nadie. Y a su vez, las pruebas del delito, que son los cadáveres, los llevan a fosas comunes con paletada de cal. Esa es la constante en toda la provincia de Sevilla", afirma José María García Márquez, uno de los investigadores que participan en esta producción.

JUAN JOSÉ TÉLLEZ SEVILLA 08/05/2011


Sherlock... buscando pistas


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miércoles, mayo 04, 2011

Las sombras de la dieta Dukan




Endocrinos y especialistas en nutrición y dietética critican la dieta que han puesto de moda famosos como Penélope Cruz y la madre de Kate Middleton


La dieta más querida por los lectores y, presumiblemente, por editores y libreros es la más odiada por los especialistas en dietética y nutrición. En la lista negra del Ministerio de Sanidad y de la Agencia de Seguridad Alimentaria Francesa que la califican de método peligroso, el plan que desarrolló hace más de diez años el médico francés Pierre Dukan vive ahora una segunda juventud tras la publicación en España de sus tres libros en sólo un año. El desembarco está acompañado por un enorme éxito comercial: 525.000 ejemplares vendidos desde la primera edición.
El pasado marzo, el Grupo de Revisión, Estudio y Posicionamiento de la Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas (GREP-AED-N) publicaba su Estudio y Posicionamiento sobre el Método Dukan con una conclusión devastadora para los seguidores de la dieta. "El método del Sr. Dukan es fraudulento e ilegal, no sirve para adelgazar y supone un riesgo para la salud pública", sentenciaba.
La aseveración contrasta con la alegría expresada por los muchos seguidores de la dieta. Desde Penélope Cruz, que apareció en la ceremonia de los Oscar con muchos menos kilos de los que se le suponían tras dar a luz a su primer hijo, hasta la madre de la futura reina consorte de Reino Unido, Kate Middleton.

"No me quite la carne"

Cuenta Dukan que ideó el método en su consulta de atención primaria (es médico, pero especialista en Neurología, no en Nutrición) cuando un paciente que había probado todo para adelgazar le pidió ayuda. "Estoy dispuesto a hacer lo que me diga escribe que le dijo el obeso, pero, por favor, no me quite la carne".
El especialista francés le mandó comer sólo carne durante la siguiente semana sin límite de cantidad y el paciente volvió con bastantes kilos menos y deseoso de seguir con la dieta. El propio Dukan ha reconocido en sus libros que esto fue sólo un primer paso, pero fue el que le permitió sentar las bases de su método, que recomienda subir el consumo de proteínas y restringir el de hidratos de carbono y grasas.
La teoría que el francés puso en marcha entonces no era nueva. En EEUU, varias dietas ya preconizaban el consumo proteíco sobre el de hidratos de carbono. Incluso un colega suyo, el ya fallecido Michel Montignac, había desarrollado un método similar aunque, en su caso, permitía algunos tipos de hidratos que Dukan prohíbe; en concreto, los de bajo índice glucémico, los que tardan más en convertirse en azúcar, como las versiones integrales del pan, el arroz y la pasta, las bestias negras para cualquier seguidor de las dos primeras fases de Dukan.
Pero ¿qué se cuenta en el libro que, desde 2001, se han comprado más de diez millones de lectores en todo el mundo? El método se divide en cuatro fases. La primera, llamada de ataque, sólo permite el consumo en cantidades ilimitadas de productos basados mayoritariamente en proteínas (carne, pescado, aves, mariscos, huevos y lácteos desnatados). Esta es la fase que provoca más críticas entre los especialistas, ya que elimina por completo hidratos (de todo tipo) y grasas. "Hay que tener en cuenta que esta fase sólo dura tres o cuatro días", apunta Montserrat Folch, endocrina y especialista en Nutrición del Institut Villarovira del Centro Médico Teknon, que reconoce que tiene pacientes a los que supervisa esta dieta.
La segunda fase amplía los alimentos que se pueden consumir hasta cien. Se trata de añadir las verduras, una fuente de hidratos de carbono complejos. Las frutas continuarán vetadas hasta que se alcance el peso ideal, otra de las directrices que más críticas han acarreado. "Más de un millón de personas muere cada año por baja ingesta de frutas y verduras", esgrime el nutricionista Julio Basulto, uno de los autores de la revisión del GREP-AED-N. En esta segunda fase se supone que se pierde alrededor de un kilo por semana por lo que su duración dependerá del sobrepeso u obesidad del paciente.
La tercera parte del régimen está destinada a la consolidación y dura diez días por cada kilo perdido. En ella, se irán introduciendo los alimentos prohibidos de forma gradual. La cuarta, que durará el resto de la vida, no incluye restricciones especiales, excepto la obligación de seguir un día a la semana una dieta basada sólo en proteínas y de consumir salvado de avena, un complemento nutricional de fibra que hay que tomar a lo largo de todo el régimen.
En el dossier de prensa que facilita la editorial RBA, se habla de la ciencia que apoya las tesis del libro, pero la realidad es que Pierre Dukan no ha publicado ningún estudio en una revista científica relevante, el estándar que se exige a cualquier intervención para dotarla de evidencia científica. Sin embargo, dos estudios publicados en los últimos tres años han apoyado el predominio de proteínas como método más eficaz para adelgazar.
El primero se publicó en 2008 en The New England Journal of Medicine y comparaba tres dietas (la mediterránea, la baja en grasas y la baja en hidratos) en pacientes con obesidad. Los que seguían esta última perdieron 2,2 kilos más que los no tomaron grasas. "No es una cifra significativa a efectos clínicos", resalta el jefe del servicio de Endocrinología del Hospital Clínic de Barcelona, Pep Vidal, que reconoce que, a día de hoy, "hay pocas herramientas útiles para adelgazar". Este experto recomienda la dieta hipocalórica equilibrada para adelgazar ya que es la que más evidencia científica tiene detrás. "Tal vez al bajar las calorías bajamos demasiado la proteína, quizás haya que aumentar su consumo", reconoce este experto que acusa a Dukan de "apropiarse de la evidencia científica de otros". Para Vidal, "si tuviéramos una estrategia dietética o farmacológica, aquí no habría problema".
Este especialista no es, sin embargo, tan alarmista como la asociación de dietistas con respecto al seguimiento de la Dukan. "Por mantener entre tres y seis meses esta dieta u otra hiperproteica, no pasa nada; no se trata de un pecado mortal", reconoce y vaticina, bromista: "Nos olvidaremos de Dukan cuando aparezca la dieta del Sr .Plátano".
El segundo estudio que los editores de Dukan aportan como base científica a su dieta es el proyecto Diógenes, también publicado en The New England Journal of Medicine y que concluía que el aumento de proteínas en la dieta y la disminución de alimentos con índice glucémico alto (los famosos hidratos de carbono simples) eran la mejor alternativa para mantener el peso perdido rápidamente con una dieta rica en proteínas, y baja en calorías y grasas.
El investigador de la Universidad de Navarra Alfredo Martínez, único firmante español del estudio, aclara en primer lugar que no usaron el método Dukan. "En nuestra intervención, entre el 25% y el 30% de la energía consumida provenía de proteínas. En la dieta Dukan, al hacerse a través de un libro, no hay garantía en cuanto a las proteínas que se consumen", apunta este especialista, que advierte contra las dietas "hiperproteicas sin control".
"El problema de la dieta Dukan es que es un libro", insiste. "Se trata de unas normas pensadas para un público en general, cuando cada vez está más claro que hay que tender hacia las dietas personalizadas", subraya.
Para Folch, esa es también la principal queja hacia el famoso método, que defiende sin complejos siempre que se haga con supervisión médica. "En ocasiones, primero hay que adelgazar y luego comer bien", apunta. "Y para eso estamos los médicos, para explicar que, si tenemos que restringir un alimento, luego lo volveremos a incluir".
Folch recomienda que el lector de Dukan se haga una analítica previa a la dieta y que la repita cada dos meses. "Hay que evitarla en personas con patología y en adolescentes, y puede ser peligrosa sin control médico", concluye.
fuente:Pùblico.es 
por:AINHOA IRIBERRI

Sherlock... buscando pistas y 16 kilos menos.





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martes, mayo 03, 2011

Negros, mujeres y militarismo en EEUU

La escalada bélica que está realizando el primer presidente negro de EEUU se centra, por el momento, en Afganistán. Nada más llegar a la presidencia, a finales de 2008, envió 20.000 soldados (varones y mujeres) a ese país y preconizó una estrategia de “guerra total”, bastante nociva para la población civil, como se puso de manifiesto en mayo pasado, cuando un bombardeo estadounidense dejó unas 100 víctimas, buena parte mujeres y niños. Pero la información que los monopolios de la comunicación ofrecen sobre estos acontecimientos no es fiable, por la censura oficial y la autocensura, así que, con certeza, una buena parte de las atrocidades nos son desconocidas.
          El presidente demócrata, que ganó las elecciones gracias a, por un lado, el apoyo de la gran empresa, que resultó determinante en lo económico, así como del ejército y, por otro, de los colectivos y redes supuestamente “radicales”, anti-racistas negros, feministas, ambientalistas, gays/lesbianas, antiglobalizadores y pacifistas, ha designado como comandante en jefe del cuerpo expedicionario en Afganistán a una personalidad inquietante, el teniente coronel S. McChrystal, quien fue coordinador a las órdenes de G. Bush de las Fuerzas Especiales del ejército de EEUU, responsables de los peores actos de detención ilegal, confinamiento en cárceles secretas, torturas, pillajes, asesinatos y genocidio. Una de las unidades a su mando, en tiempos de Bush, el Batallón 519 de la Inteligencia Militar, ha llegado a ser la expresión acabada del uso del terror sin limitaciones en estado de guerra.
          Ello significa que hoy en EEU se ha fraguado una política de “Unión Nacional”, que incluye desde la extrema derecha militar, de la que McChrystal es un notable representante, hasta la extrema izquierda, para relanzar a EEUU como gran potencia. El mismo Obama (de joven, lo mismo que su esposa, simpatizó con grupos próximos a los Panteras Negras), continua la política ultra-belicista de otros representantes conspicuos de su etnia, como fueron Colin Powell, autoridad suprema del ejercito desde finales de los años 80, que lo reorganizó y planificó la guerra de Irak, y Condoleezza Rice, asesora de Seguridad Nacional de Bush, la cual preconizó una política extraordinariamente belicista, hasta el punto de que alguno de sus textos son tildado de manual de terrorismo de Estado.
          El giro copernicano que está dando el aparato militar estadounidense para alcanzar un máximo de poder se asienta hoy, en una proporción significativa, en atraer a negros deseosos de integrarse lucrativamente y mujeres aleccionadas por las instituciones en el ideario feminista. En unos y otras pone sus mejores esperanzas de supervivencia el imperialismo norteamericano, cuando se ha constituido una situación delicada para él pero, por el momento, no desesperada. Esta unión sagrada entre la gente de color y las féminas para salvaguardar y relanzar al sistema de poder mundial número uno se pone de manifiesto incluso en la cúpula del gobierno, pues no olvidemos que junto a Obama, presidente, está Hillary Clinton, vicepresidenta. El nuevo plan estratégico tiene como meta última hacer invencible a dicho aparato castrense hasta al menos mediados del siglo XXI, según sus propias declaraciones.
          Con todo ello el bullanguero radicalismo movimentista de los años 60 y 70 del siglo pasado se manifiesta como un proyecto para remozar y regenerar el capitalismo, la máquina estatal y el imperialismo en las nuevas condiciones. Se dice que el grupo humano que más está ahora alistándose en las fuerzas armadas de EEUU es el de las mujeres negras, a las que se suponía, según la torpe facundia izquierdista, “doblemente oprimidas” y, por tanto, doblemente antisistema. Pero no es así, de manera que en 20-25 años se constituirá un ejército en el que los puestos de mandos estarán, en buena proporción en manos de féminas y de gente de color. Por tanto, en caso de una futura intervención golpista de aquél (trascurridos los años citados), similar a la realizada por el ejercito español mandado por F. Franco en 1936, asunto bastante probable dada la grave crisis en desarrollo que conoce tal país desde hace ya décadas, serán los mencionados grupos humanos los que ocupen los principales puestos de mando en la hipotética junta golpista.
          Tales mujeres negras tienen ante sí, como se ha dicho, una imagen en la que inspirarse, la de Condoleezza Rice, fémina despiadada y sin escrúpulos, riquísima, ávida de poder y decidida a mantener el sistema de dominio imperial a no importa qué precio. En el entorno de Obama no escasean, así mismo, las mujeres negras de mentalidad feminista, como Melody Barnes, que es una de sus asesoras más notables, la cual probablemente esté recomendando al presidente mantener las tropas en Afganistán, valiéndose para ello de matones como McChrystal y sus lansquenetes. No se puede olvidar, tampoco, a Oprah Winfrey, una dictadora de la industria de la comunicación, apasionado del nuevo militarismo que Obama representa, muy influyente en las altas esferas del Estado.
          Ya en la guerra de Vietnam la presencia de negros era notable, pues el ejército fue la primera institución que impuso en sus filas el fin efectivo de la discriminación racial, para reclutar más y mejor. Una expresión concreta de ello es Charles Bolden, nombrado director de la NASA por Obama, que en aquella conflagración fue piloto de combate, participando en unas 100 misiones de bombardeo y ataque, actos criminales de los que hoy se enorgullece. Tales casos, mucho más numerosos de lo que algunos piensan, fueron ocultados por los grupos contrarios al racismo blanco, para promover una imagen idealizada, mítica y manipuladora de la comunidad negra de EEUU, a la que se presentó como víctima y sólo víctima, sin más sutilezas. El paso siguiente fue preconizar su “liberación” integrándose en los aparatos militares, para desde allí “vengar siglos de atropellos (sic)”, así como en los cuerpos de policía, el poder judicial, las organizaciones de mercenarios y el sistema carcelario, en los cuales los negros suelen estar sobre-representados.
          Una consecuencia a deplorar de todo ello está siendo el renacimiento del racismo, ahora en la forma de racismo negro hostil a otras etnias (no sólo a la blanca), como se puso de manifiesto en la campaña electoral de Obama, en el otoño de 2008, que fue racista de manera sibilina, sin que nadie elevase la voz en contra. Los prejuicios raciales, la idea de superioridad o inferioridad respecto a una u otra etnia, son intolerables, y siempre resultan estar fomentados desde el poder constituido, como en este caso. Para decirlo todo, no se puede ocultar por más tiempo que los Pantera Negra, mitificados hoy más allá de toda prudencia, fueron una organización racista anti-blanca, además de preconizar un capitalismo negro, y un este estatal también negro.
          La operación estratégica para fortalecer el aparato militar estadounidense, el más potente del mundo por recursos monetarios, medios tecnológicos y despliegue a escala global, incorporando a la gente negra a filas, está siendo un éxito. No menores son los logros en atraer a las mujeres, asunto que será del todo crucial en los próximos decenios. Así se está creando una máquina de violencia y terror apta para aplastar, con eficacia reduplicada, por igual a hombres y mujeres, a negros, blancos y de otras etnias, de las clases populares, en todos los países.
          De ello resulta una necesidad imperiosa, en cuatro niveles: a) revisar los contenidos del anti-racismo y el feminismo todavía en curso, en tanto que ideologías elaboradas hace ya medio siglo, a fin de detectar los fundamentales errores que han llevado a la desasosegante situación actual; b) examinar y analizar a fondo el proyecto estratégico que lleva adelante el imperialismo norteamericano para poner a su servicio a las minorías y a las mujeres como integrantes cardinales de su aparato militar (y policial), delineando una política de denuncia y lucha; c) reformular las diversas cuestiones implicada en todo ello, de acuerdo a las condiciones actuales, las del siglo XXI; d) redefinir las fuerzas de la reacción, integrando en ellas a todos los grupos y colectivos que apoyan a Obama y a su militarismo, sea cual sea la retórica de que se sirvan.
          Desde luego, quienes pretendan comprender la realidad actual valiéndose de las doctrinas más o menos “radicales” urdidas hace mucho se condena a no entender gran cosa, y a situarse, incluso sin darse cuenta, en las filas de la nueva reacción, que difiere bastante de la vieja en la formas pero no en los contenidos y metas últimas. 
                                                                   
por: Félix Rodrigo Mora

Biografía: Comencé muy joven en el movimiento obrero, acumulando una interesante y dilatada experiencia en sus luchas, así como en las vecinales. Durante bastantes años el marxismo, interpretado de la manera más radical, fue mi sistema de ideas, hasta que poco a poco logré adquirir conciencia de sus errores e insuficiencias, de manera que ahora carezco ideología explícita tanto como de compromiso organizativo. Siempre me ha producido repugnancia el mundo universitario, por lo que estoy falto de toda credencial académica. Decepcionando del activismo, tras comprender por propia experiencia su nocividad, he dedicado bastante tiempo a la reflexión y al estudio, convencido de que las teorías obreristas urdidas en el siglo XIX están ampliamente superadas por las circunstancias, y que es necesario crear nuevos marcos interpretativos para hacer frente a las nuevas realidades del siglo XXI. Formé parte del colectivo de crítica antiindustrial “Los Amigos de Ludd” hasta su amigable autodisolución. En el libro “Naturaleza, ruralidad y civilización” recojo, además de diversos análisis fruto de años de trabajo, mis recuerdos infantiles en el mundo rural castellano tradicional, deseoso de transmitir a las nuevas generaciones una imagen objetiva de cómo era aquél, en lo positivo y también en lo negativo, con la esperanza de que lo uno y lo otro sirva para la constitución de una sociedad postestatal y postcapitalista. Ahora estoy trabajando en diversos asuntos, y tengo varios libros pendientes de publicación. Mis aficiones son el arte medieval, sobre todo el románico rural, y la música tradicional campesina, en particular la de gaita, rabel, pandereta y dulzaina. Mi concepción de la vida es más estoica que epicúrea, y me considero un combatiente en pro de la cultura clásica de Occidente, que ahora las elites europeas están repudiando. Entiendo que la acción transformadora del actual orden debe tener una sólida orientación moral. Me subleva el reformismo fraseológico y demagógico de la ideología y política de los años 60 y 70 tanto como su insustancialidad intelectiva, amoralidad y desdén por los clásicos. Considero que tenemos que desechar críticamente todo eso, y sustituirlo por otro sistema de ideas, programa y propuestas que sea verdaderamente revolucionario y que al mismo tiempo integre lo mejor de la cultura clásica y de las tradiciones populares. Así estaremos en condiciones de hacer frente a la gran crisis múltiple y planetaria ya en formación.