lunes, abril 29, 2013

Cuestionario para docentes

He leído que la Comunidad de Madrid ha publicado disparates presuntamente extraídos de las respuestas de algunos aspirantes a maestro en los exámenes de oposición con ánimo de hacer creer a la opinión pública que los docentes son incapaces de responder correctamente a preguntas orientadas a niños de 12 años (Esto por supuesto no afecta a la marca España ni es antipatriota). Yo he tenido acceso a través de un anónimo al examen para altos cargos del gobierno y aquí les pongo un resumen para que vean lo complejo de las preguntas a las que tan sabiamente han respondido estos antes de acceder a sus despachos.
Ahí se lo dejo:

1. Explique brevemente qué es un despido con indemnización en diferido en formato de simulación.

2. Si un tesorero de un partido político es capaz de amasar una fortuna de 38 millones de euros durante en 20 años calcule cuántos fines de semana puede irse a esquiar a Canadá.

3. Si un petrolero se parte en dos en alta mar enfrente de las costas gallegas y suelta 60.000 toneladas de chapapote ¿Cuántos hilillos de plastilina recogerán los afectados sin ayuda de su gobierno?

4. ¿Cuántos kilos de confeti se pueden comprar con 3.000 euros?

5. Localice y borre del mapa a Cataluña.

6. Si tenemos 6 millones de parados y una población activa de 23 millones y éstos van aumentando de 100.000 en 100.000 todos los meses, diga cuándo hay que llamar a Bruselas para rescatar a los bancos.

7. ¿Cómo se escribe desahucio, con sangre, con sudor o con lágrimas?

8. ¿Cree usted en la virgen del Rocío? Razone su respuesta.

9. Si tenemos un hospital público y vamos cerrando camas y despidiendo médicos y enfermeras para después privatizarlo, calcule cuándo empezaremos a poner literas y cuántos ataudes vamos a ir necesitando por semana.

10. Si el matrimonio entre dos hombres es malo, y el formado por dos mujeres también ¿Es aceptable el de un hombre homosexual y una mujer lesbiana? Razónelo.

11. Si tenemos un pasillo estrecho y metemos mucha gente en él hasta que se aplasten. ¿Cuántos kilómetros hay hasta el spa de lujo más cercano?




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martes, abril 23, 2013

Ya es primavera en El Corte Inglés

Cuando uno creía agotada su capacidad de sorpresa viene ANGED, Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución y nos la pone fresca.

ANGED, que integra a grupos como El Corte Inglés, Ikea, Cortefiel, C&A, Carrefour, Mercadona, Alcampo y Leroy Merlin, entre otros, quiere: Eliminar una paga extra, congelar primero y hacer desaparecer después el concepto de antigüedad, el incremento de la jornada laboral al pasar de las actuales 1.770 horas anuales a 1.826,27 horas, eliminar el pago de complementos de domingos y festivos, reducir el salario hasta un 20 % y no tener trabas sindicales para abrir sus establecimientos los 365 días de año, incluyendo, sin retribución extra, Navidad y Fin de Año.

Es decir que los ínclitos Amancio Ortega, Isidoro Álvarez, Roig y demás "lumbreras" de este estercolero al que llamamos "país" quieren andar, a marchas aceleradas, el camino de regreso a la esclavitud, jaleados por esos señores que ponen la mano para llevarse un sobre lleno de negros billetes cada mes.

¿En qué considera la familia, la dignidad o la humanidad de sus obreros o empleados para hacer este ejercicio de sadismo?

El péndulo social ha girado de forma que el chantaje por el puesto de trabajo es irresistible. Esta tortura, tiene como voceros esa ministra “rara” que aparece en las pantallas rezándole a la Virgen del Rocío o esos ministros económicos impresentables que van otorgando rebajas y amnistías a defraudadores y corruptos.

Es el más cruel, contumaz y agresivo terrorismo que hemos padecido en el planeta. El sobresalto es diario y sin teatralidad alguna, buscan nuestros huesos, mondos y lirondos.

Pero no desespero, creo que el péndulo oscilará en un futuro, más temprano que tarde, y en ese momento me gustaría verle la cara - y el pescuezo- al multimillonario Ortega, a Álvarez o a Roig y decir que "Ya es primavera en el Corte Ingles".

A nadie le pareció mal que se quitaran pagas a funcionarios y que se les bajara el sueldo porque, total, se lo merecían. Lo que no fueron capaces de pensar era que con eso se levantaba oficialmente la veda y que a continuación iban ellos.

Otros que se creían que a ellos no les iba a tocar.



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jueves, marzo 28, 2013

El día en que acabó la crisis

Cuando termine la recesión habremos perdido 30 años en derechos y salarios

Un buen día del año 2014 nos despertaremos y nos anunciarán que la crisis ha terminado. Correrán ríos de tinta escritos con nuestros dolores, celebrarán el fin de la pesadilla, nos harán creer que ha pasado el peligro aunque nos advertirán de que todavía hay síntomas de debilidad y que hay que ser muy prudentes para evitar recaídas. Conseguirán que respiremos aliviados, que celebremos el acontecimiento, que depongamos la actitud crítica contra los poderes y nos prometerán que, poco a poco, volverá la tranquilidad a nuestras vidas.


Un buen día del año 2014, la crisis habrá terminado oficialmente y se nos quedará cara de bobos agradecidos, nos reprocharán nuestra desconfianza, darán por buenas las políticas de ajuste y volverán a dar cuerda al carrusel de la economía. Por supuesto, la crisis ecológica, la crisis del reparto desigual, la crisis de la imposibilidad de crecimiento infinito permanecerá intacta pero esa amenaza nunca ha sido publicada ni difundida y los que de verdad dominan el mundo habrán puesto punto final a esta crisis estafa —mitad realidad, mitad ficción—, cuyo origen es difícil de descifrar pero cuyos objetivos han sido claros y contundentes: hacernos retroceder 30 años en derechos y en salarios.

Un buen día del año 2014, cuando los salarios se hayan abaratado hasta límites tercermundistas; cuando el trabajo sea tan barato que deje de ser el factor determinante del producto; cuando hayan arrodillado a todas las profesiones para que sus saberes quepan en una nómina escuálida; cuando hayan amaestrado a la juventud en el arte de trabajar casi gratis; cuando dispongan de una reserva de millones de personas paradas dispuestas a ser polivalentes, desplazables y amoldables con tal de huir del infierno de la desesperación, ENTONCES LA CRISIS HABRÁ TERMINADO.

Un buen día del año 2014, cuando los alumnos se hacinen en las aulas y se haya conseguido expulsar del sistema educativo a un 30% de los estudiantes sin dejar rastro visible de la hazaña; cuando la salud se compre y no se ofrezca; cuando nuestro estado de salud se parezca al de nuestra cuenta bancaria;cuando nos cobren por cada servicio, por cada derecho, por cada prestación; cuando las pensiones sean tardías y rácanas, cuando nos convenzan de que necesitamos seguros privados para garantizar nuestras vidas, ENTONCES SE HABRÁ ACABADO LA CRISIS.

Un buen día del año 2014, cuando hayan conseguido una nivelación a la baja de toda la estructura social y todos —excepto la cúpula puesta cuidadosamente a salvo en cada sector—, pisemos los charcos de la escasez o sintamos el aliento del miedo en nuestra espalda; cuando nos hayamos cansado de confrontarnos unos con otros y se hayan roto todos los puentes de la solidaridad, ENTONCES NOS ANUNCIARÁN QUE LA CRISIS HA TERMINADO.

Nunca en tan poco tiempo se habrá conseguido tanto. Tan solo cinco años le han bastado para reducir a cenizas derechos que tardaron siglos en conquistarse y extenderse. Una devastación tan brutal del paisaje social solo se había conseguido en Europa a través de la guerra. Aunque, bien pensado, también en este caso ha sido el enemigo el que ha dictado las normas, la duración de los combates, la estrategia a seguir y las condiciones del armisticio.
Por eso, no solo me preocupa cuándo saldremos de la crisis, sino cómo saldremos de ella. Su gran triunfo será no sólo hacernos más pobres y desiguales, sino también más cobardes y resignados ya que sin estos últimos ingredientes el terreno que tan fácilmente han ganado entraría nuevamente en disputa.

De momento han dado marcha atrás al reloj de la historia y le han ganado 30 años a sus intereses. Ahora quedan los últimos retoques al nuevo marco social: un poco más de privatizaciones por aquí, un poco menos de gasto público por allá y voilà: su obra estará concluida. Cuando el calendario marque cualquier día del año 2014, pero nuestras vidas hayan retrocedido hasta finales de los años setenta, decretarán el fin de la crisis y escucharemos por la radio las últimas condiciones de nuestra rendición.

CONCHA CABALLERO




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lunes, marzo 25, 2013

Nuevos Ricos... y con encanto



Estoy harto, más que molesto con los nuevos ricos, gente que de unos años a esta parte han querido y llevado la voz cantante, alumbrándose de razón vana y aupados por los medios de comunicación. Estos fósforos ramplones nos han llevado, sin duda alguna, a la desastrosa situación económica y política en la que ahora vivimos. Estos paletos alipendados han estado y están al frente de la política, mandando -más que gobernando- en municipios, provincias, autonomías y allí donde se necesite un iluminado sumiso que, con babosa generosidad se somete a los ricos de verdad, los de siempre, ésos que decenios después, siguen moviendo los hilos y ocultándose a la opinión pública, defendiendo el crecimiento continuo, el sistema capitalista, las bondades de lo privado frente a lo público.

Éstos y aquéllos han construido infraestructuras faraónicas, impulsado construcciones emblemáticas encargadas a sus amigos arquitectos y escultores famosos, inventado dotaciones de las que nadie se acuerda: torres Galateas, aeródromos, aeropuertos, autopistas vacías, campos de golf con hoteles rústicos; puesto primeras piedras, inaugurado por doquier instalaciones solitarias, se han fotografiado con deportistas, asistido a espectáculos de lo más chic, misas de mediodía… Estos nuevos ricos, que no lo son tanto, pero que así creen serlo, se han dedicado durante años a apoyar desde las instituciones públicas a los que realmente mandaban, mostrando sus posaderas en sumisa actitud y su mejor y más falsaria cara a la ciudadanía. ¿Y sabemos quiénes pueden ser esos nuevos ricos? Sí, aquellos asalariados que gustan autodefinirse como clase media (sin serlo), pequeños empresarios, profesionales, rentistas, altos funcionarios, funcionarios no tan altos… Paralelamente, también son gente pura, con deslumbrante e imaginario futuro que levita por encima de la mayoría, católicos sin mácula.

Han sido esas clases más o menos acomodadas a los que halaga que les llamen clase media. Ciudadanos que opinan tener más derechos porque se creen mejores, superiores al vulgo. Hombres y mujeres que vitoreaban la nueva economía del pelotazo, esa que les hizo “agentes bursátiles” con dinero prestado, que conocieron el jamón ibérico, el fileteado polvo blanco que les transportaban al paraíso consumista y que paralelamente los aupaba socialmente. Gentes que hallaban la felicidad en tener como coche utilitario un Audi o BMW, que hacían cola para comprar el último Smartphone, o el último modelo de Tablet, agregar al fin de semana los viernes y los lunes para poder viajar a ese edén bellamente retratado en folletos y carteles de agencias de viajes, apuntarse a cursos de modelismo corporal o catas de exóticas aguas minerales. Perfecto maridaje entre dinero y estupidez.

Pero lo más irritante es, que esos nuevos ricos sean los que sigan partiendo el bacalao. Los mismos que dejaron de contar el cuento de la lechera porque creían vivir en él, los mismos que concebían balances que ni el papel aguantaba, los mismos que planificaron un futuro que sólo cabía en sus egoístas mentes y que ha acabado en humo, los mismos que prometían lo que nunca cumplirán, los mismos que aprobaban leyes que jamás pensaron aplicar, aquéllos que, sentados en consejos de administración de empresas y cajas, las llevaron a la ruina, los mismos que elaboraban y mostraban maquetas de obras que esperarán el sueño de los justos, los mismos que abrieron y contrataron servicios que sólo podían mantener a través del endeudamiento, los mismos que desde su torpeza infinita no supieron o volvieron la cabeza ante lo que se nos venía y que además, tildaron de alarmistas y tontos a quienes avisábamos hace unos años. Pues bien, aquéllos y éstos continúan en sus puestos y trabajos de responsabilidad, sentados en carísimos sillones y en lujosísimos despachos, en sus escaños, cátedras, columnas de opinión, think tanks, gobernando, disponiendo, preconizando su obra, haciéndose pasar por eruditos cuando, si estableciéramos una similitud con la naturaleza, la planta que les asignaríamos sería un ceporro.

Me pregunto, ¿hasta cuándo la gran mayoría vamos a permitir que estos “elementos” caminen desentendiéndose de sus responsabilidades e intentando hacernos pagar sus platos rotos a los demás? ¿Hasta cuándo vamos a permitirles que estén haciendo pagar sus fechorías a los funcionarios, inmigrantes, sindicatos, trabajadores con condiciones laborales dignas, pensionistas, estudiantes, parados, enfermos o cualquier colectivo que aún les molesta? Su ventilador ya no engaña a nadie, nadie con una mínima formación e información piensa aquello de que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. Ya no cuelan sus burdas mentiras, tampoco sus anestesias adoctrinadoras, su glamurosa entelequia… su circo. No, no nos tragamos que todos éramos nuevos ricos, no permitiremos que el paso del tiempo borre las evidencias de su desaforado cabalgar con el dinero de todos, no nos harán caer en el engaño de que el dinero esquilmado y malgastado lo fue por todos. Porque en este país y con sus políticas, jamás se erradicó la pobreza, el analfabetismo, el paro, la desigualdad, la injusticia, no, fuimos millones los que no participamos de esa vorágine. Siempre hubo familias que no llegaban a fin de mes, que no pudieron llevar a sus hijos a la universidad, que no pudieron tener un todoterreno, que no comían cuatro veces al día, que no conocieron las vacaciones de verano y ni tan siquiera las de Semana Santa. Hubo gente que teniendo la posibilidad de vivir desahogadamente aplicó la economía de nuestras abuelas: si tienes cinco, gasta como mucho cuatro. Fueron muchos los que cambiaban de móvil cuando éste dejaba de funcionar, que cambiaban de coche cuando el valor de la reparación era mayor que el valor del coche, que seguían comprando en el mercadillo, en Marín, Numancia, Mercería Barchino o el Desván. Gente que siendo fiel a sus principios y modo de vida vio cómo algunos de estos nuevos ricos dejaban de llamarlos para tomar unos vinos; ya no estaban a la altura de su nueva posición social. Personas que dijeron no a la visa oro de pago aplazado que les ofrecía el banco porque jamás cayeron en la trampa de gastar lo que no tenían.

Durante años, algunos solicitamos contención del gasto, avisamos del error mayúsculo que se estaba cometiendo, de la mentira e incumplimiento de los programas electorales y casi nadie nos escuchó, éramos minoría, no entendíamos. No teníamos ese glamour necesario para encandilar a la masa, sólo decíamos la verdad y, como ya sabemos, a casi nadie gusta. Éramos menos del 5% con el que la ley electoral bautiza para poder hacer política en los ayuntamientos, cabildos, autonomías. Nuestro discurso de subir impuestos no gustaba, el mantenimiento y defensa de lo público sonaba a rancio e inútil comunismo. Nos llamaban ignorantes, contrarios al progreso, antisistemas, poco patriotas, radicales, soñadores de la utopía… nos ignorasteis.

Aquellos tiempos pasaron, ahora la realidad nos abofetea a todos, nos ha hecho pobres, hace que nos echen de nuestras casas, que nuestros hijos estén en paro y sin futuro, nosotros también. Y siguen hablándonos de esfuerzo de aguante, pero lo que realmente quieren es llevarnos a un estado más cercano a la esclavitud que a otra cosa. Y nuestra respuesta es NO, tiene que ser NO, ni un paso atrás, ha sido suficiente, se les ha visto el plumero. Un plumaje lleno de mentiras, egoísmo, insolidaridad, avaricia y maldad.

Por favor, no olviden y mírenlos fijamente a la cara cuando se crucen con alguno de estos nuevos ricos, y si se atreven, díganles que no son como ellos, que los valores y principios que ellos olvidaron aún están en ustedes. Porque no, no somos iguales, nuestra dignidad y modo de vida no los vendimos por euros como hicieron ellos.


por José López Toledo (Izquierda Unida Valdepeñas)



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sábado, febrero 23, 2013

Premios Joya

Mientras veía los Goya, me vino a la cabeza una injusticia: con la de premios que se otorgan en España, y nadie ha convocado unos premios sobre la corrupción. Es un desprecio a muchísimos implicados en corruptelas que lo están haciendo de cine. Y merecen un reconocimiento. Vaya joya de personal. Podrían denominarse así, Premios Joya. Lo petarían.

La gala se celebraría en algún sitio emblemático: la sede embargada de Convergència o Mercasevilla o el restaurante La Camarga, que tiene buena acústica. Urdangarin y la infanta Cristina presidirían el acto. A su llegada, sonaría el himno de Suiza, país tan querido por muchos de los presentes. Y, de paso, evitaríamos los pitos al himno español. Sería una gala reivindicativa, con mensajes en contra de la dación en pago y a favor de los billetes de 500 euros.

Estaría bien que el presentador tuviera experiencia en el sector del cine y en el del pillaje. Pues quién mejor que alguien que ha estado en la trena y ha trabajado en 'Torrente: el Dioni'. Entregarían los premios personajes que hayan sido una joya y que ahora no estén de moda, como Roldán. El premio, por cierto, sería una estatuilla con la cara de uno que nos haya dejado de piedra y haya pintado mucho. Por ejemplo, el exministro Jaume Matas.

Uno de los premios que se concederían sería el Joya al mejor montaje. Podría ser para la empresa que grabó la comida entre Alicia Sánchez-Camacho y la expareja de Jordi Pujol Ferrusola. Es la vida secreta de las palabras. Y el premio a la mejor actriz secundaria podría recogerlo Ana Mato. En su discurso, seguro que tendría palabras de agradecimiento para su exmarido. Mejor... imposible. Tras este premio, actuarían unos payasos .

BÁRCENAS, ACTOR DE REPARTO
Antes de proseguir con los premios, veríamos unas emotivas imágenes en un 'videowall'.Entre enormes aplausos, aparecerían inolvidables personas que ya nos han dejado, como Paesa (cuando no está muerto, vive fuera de España). Después, seguiríamos premiando. El premio al mejor actor de reparto podría llevárselo Bárcenas, por haber repartido más sobres que el cartero que siempre llama dos veces. Y el Joya al actor revelación podría ser para Arturo Fernández, de la CEOE, por una nueva aportación al color del dinero: negro.

Además, el Joya al mejor guion podrían dárselo a los responsables del 'caso Pallerols'. Está a caballo del suspenso y el suspense a lo Hitchcock: los pájaros se van al final para casa pese a ser declarados culpables. Por su parte, el premio a la mejor banda sonora podría recogerlo su cabecilla, Millet, por su versión de 'Los Miserables'. Tras esta entrega, actuaría Isabel Pantoja, cantando un cariñoso tema en homenaje a Julián Muñoz.La gala podría concluir con dos premios más. En primer lugar, el destinado a la mejor producción extranjera. Podría ser para la ministra de Educación alemana por haber copiado su tesis doctoral. Y, para finalizar, el Joya de honor. Podría recaer en Carlos Fabra en reconocimiento de toda una vida dedicada a ser un presunto inocente.


Jordi Évole
Fuente: www.elperiodico.com



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miércoles, febrero 20, 2013

Cómo empezar una revolución



Una historia sobre el poder de la gente para cambiar el mundo y sobre un hombre que durante más de 50 años ha ayudado a los pueblos a derrocar a sus dictadores. Su nombre es Gene Sharp y aunque él sea un desconocido en muchos lugares del mundo, sus 198 métodos para hacer una revolución han encendido la mecha en varios rincones del planeta.

El poder de la resistencia no violenta
Desde muy joven, su formación le llevó a querer transformar el mundo en un lugar mejor y a dejarlo en mejores condiciones que cuando lo encontró. Tenía muy claro que la mejor manera de luchar contra los regímenes autoritarios era hacerlo a través de la resistencia no violenta. Su sencillo manual "De la dictadura a la democracia", traducido a 30 idiomas, ha traspasado fronteras clandestinamente. Las últimas tecnologías lo han extendido como la pólvora y su idea de que existe una poderosa alternativa al conflicto violento ha prendido en revoluciones como la serbia, la ucraniana, la iraní o las más actuales de la "primavera árabe".

Armas económicas, psicológicas y sociales contra la opresión
"Como empezar una revolución" ilustra con testimonios y archivo, algunas de las formas de rebelión como el boicot económico, la desobediencia civil o las protestas, aplicadas en diferentes contextos políticos. Los activistas de las revoluciones serbia, ucraniana o la egipcia nos cuentan cómo siguieron los métodos de Gene Sharp y derrocaron a sus tiranos. Combatieron con armas económicas, psicológicas y sociales, la lucha más poderosa contra la opresión, la injusticia y la violencia.

Protagonismo recuperado gracias a internet
Las teorías de este erudito americano de 83 años continúan transmitiéndose masivamente en la actualidad a través de internet. Desde Birmania a Túnez, los logros han sido incuestionables y gobiernos como el de Venezuela o Irán le han acusado de trabajar para la CIA, en favor de la política expansionista de Estados Unidos.

Los actuales líderes de las revoluciones árabes, que en este momento se están llevando a cabo, cuentan cómo las teorías de Sharp calan en el pueblo y provocan, que la gente oprimida pueda alcanzar la libertad de forma autosuficiente.

jueves, febrero 07, 2013

El triunfo de los mediocres.

Quienes me conocen saben de mis credos e idearios. Por encima de éstos, creo que ha llegado la hora de ser sincero. Es, de todo punto, necesario hacer un profundo y sincero ejercicio de autocrítica, tomando, sin que sirva de precedente, la seriedad por bandera.

Quizá ha llegado la hora de aceptar que nuestra crisis es más que económica, va más allá de estos o aquellos políticos, de la codicia de los banqueros o la prima de riesgo.

Asumir que nuestros problemas no se terminarán cambiando a un partido por otro, con otra batería de medidas urgentes, con una huelga general, o echándonos a la calle para protestar los unos contra los otros.

Reconocer que el principal problema de España no es Grecia, el euro o la señora Merkel. 
Admitir, para tratar de corregirlo, que nos hemos convertido en un país mediocre.
Ningún país alcanza semejante condición de la noche a la mañana. Tampoco en tres o cuatro años. Es el resultado de una cadena que comienza en la escuela y termina en la clase dirigente.

Hemos creado una cultura en la que los mediocres son los alumnos más populares en el colegio, los primeros en ser ascendidos en la oficina, los que más se hacen escuchar en los medios de comunicación y a los únicos que votamos en las elecciones, sin importar lo que hagan, alguien cuya carrera política o profesional desconocemos por completo, si es que la hay. Tan solo porque son de los nuestros.

Estamos tan acostumbrados a nuestra mediocridad que hemos terminado por aceptarla como el estado  natural de las cosas. Sus excepciones, casi siempre, reducidas al deporte, nos sirven para negar la evidencia.

- Mediocre es un país donde sus habitantes pasan una media de 134 minutos al día frente a un televisor que muestra principalmente
basura.

- Mediocre es un país que en toda la democracia no ha dado un solo presidente que hablara inglés o tuviera unos mínimos conocimientos sobre política internacional.

- Mediocre es el único país del mundo que, en su sectarismo rancio, ha conseguido dividir, incluso, a las asociaciones de víctimas del terrorismo.

- Mediocre es un país que ha reformado su sistema educativo tres veces en tres décadas hasta situar a sus estudiantes a la cola del mundo desarrollado.

- Mediocre es un país que tiene dos universidades entre las 10 más antiguas de Europa, pero, sin embargo, no tiene una sola universidad entre las 150 mejores del mundo y fuerza a sus mejores investigadores a exiliarse para sobrevivir.

- Mediocre es un país con una cuarta parte de su población en paro, que sin embargo, encuentra más motivos para indignarse cuando los guiñoles de un país vecino bromean sobre sus deportistas.

- Mediocre es un país donde la brillantez del otro provoca recelo, la creatividad es marginada –cuando no robada impunemente- y la independencia sancionada.

- Mediocre es un país en cuyas instituciones públicas se encuentran dirigentes políticos que, en un 48 % de los casos, jamás ejercieron sus respectivas profesiones, pero que encontraron en la Política el más relevante modo de vida.

- Es Mediocre un país que ha hecho de la mediocridad la gran aspiración nacional, perseguida sin complejos por esos miles de jóvenes que buscan ocupar la próxima plaza en el concurso Gran Hermano, por políticos que insultan sin aportar una idea, por jefes que se rodean de mediocres para disimular su propia mediocridad y por estudiantes que ridiculizan al compañero que se esfuerza.

- Mediocre es un país que ha permitido, fomentado y celebrado el triunfo de los mediocres, arrinconando la excelencia hasta dejarle dos opciones: marcharse o dejarse engullir por la imparable marea gris de la mediocridad.

- Es Mediocre un país, a qué negarlo, que, para lucir sin complejos su enseña nacional, necesita la motivación de algún éxito deportivo.
 
ANTONIO FRAGUAS DE PABLOS (FORGES)
  





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viernes, febrero 01, 2013

VIVIR EN EL PUTO PUEBLO

 “Queréis vivir en un puto pueblo en el quinto coño y enfermar. Y las dos cosas no pueden ser”.  

Masaenfurecida en Twitter
Yo soy uno de esos inconscientes que vive en un puto pueblo. Apenas cien habitantes, en el quinto coño, en mitad del monte y a decenas de kilómetros de la ciudad más próxima. Y fíjese usted que soy caprichoso: en caso de caer enfermo me gustaría contar con una buena asistencia médica. Un soñador castellanomanchego, ya se imaginan. Pensé que como pagaba los mismos impuestos que cualquier otro ciudadano urbanita, tendría sus mismos derechos. Pero María Dolores de Cospedal, la presidenta de esta comunidad, se cuida mucho de recordarme que no, que solo soy un paleto, que bastante tengo con respirar aire puro, que debo conformarme con poner una huerta y que no debería haber apostado por el tercer mundo. Y por si no lo sabía, que las subvenciones que nos concedió Europa durante los últimos años para revitalizar el mundo rural y evitar la despoblación han sido dinero tirado.

“Para cuando llegue la ambulancia ya nos hemos muerto”, dice un vecino de Tembleque, uno de los pueblos de Castilla La mancha en los que se han quedado sin centros de urgencias nocturnas. El Colegio de Médicos tiene una opinión similar: cerrar las urgencias pone en peligro vidas. Para Cospedal la cosa no es para tanto: solo estamos ante “un rediseño de mapas de recursos”.

¿Rediseño de mapas de recursos? Quizá con esa metáfora cartográfica Cospedal nos sugiere que deberíamos abandonar definitivamente el campo, para que volviese a ser un gran coto. Fincas privadas con helipuerto que algunos pocos campesinos palurdos vigilaríamos y conservaríamos llenas de perdices, conejos y venados, sin un solo lobo, para ocio y relax de señoritos cazadores. Ahí tienen al director general del Organismo Autónomo de Parques Nacionales, Basilio Rada, que el pasado 3 de enero participó como invitado en una montería organizada por Alberto Alcocer en una de sus fincas, que incluye una parte del Parque Nacional de Cabañeros. Con dos cojones sangrantes de ciervo sobre la cabeza, como tiene que ser.

El problema quizá sea que los que manejan el cotarro vienen al campo a cazar, pero no a vivir. Los políticos viven en las ciudades. Algunos incluso viven en unas y dicen que trabajan en otras diferentes para cobrar pluses por alojamiento y manutención. Siempre en grandes poblaciones, cerca de esos  hospitales privados tan buenos y tan bien gestionados. María Dolores de Cospedal busca siempre la excelencia en la gestión. Por eso dice que los centros de salud públicos con urgencias nocturnas atienden a poca gente, y por tanto no son rentables. Debería recordar la presidenta que la salud es, ante todo y para todos, un derecho constitucional. Un día incluso podría ponerse en lo peor: por ejemplo en que su marido, el de la señora presidenta, sufriese un dolor en el pecho y falleciese por haber tenido que recorrer más de 50 kilómetros infartado. ¿Seguiría buscando entonces rentabilidad en la sanidad pública?

Los que vivimos en putos pueblos somos ciudadanos de segunda, con las mismas obligaciones que el resto pero menos derechos. Y como por aquí no viene nadie, no tenemos ni el recurso del abucheo. Como a Wert en Sevilla o a Ignacio González allá por donde pisa. ¿Tendremos que esperar a las próximas elecciones? Para entonces por aqui no quedará nada ni nadie…
 

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