jueves, marzo 28, 2013

El día en que acabó la crisis

Cuando termine la recesión habremos perdido 30 años en derechos y salarios

Un buen día del año 2014 nos despertaremos y nos anunciarán que la crisis ha terminado. Correrán ríos de tinta escritos con nuestros dolores, celebrarán el fin de la pesadilla, nos harán creer que ha pasado el peligro aunque nos advertirán de que todavía hay síntomas de debilidad y que hay que ser muy prudentes para evitar recaídas. Conseguirán que respiremos aliviados, que celebremos el acontecimiento, que depongamos la actitud crítica contra los poderes y nos prometerán que, poco a poco, volverá la tranquilidad a nuestras vidas.


Un buen día del año 2014, la crisis habrá terminado oficialmente y se nos quedará cara de bobos agradecidos, nos reprocharán nuestra desconfianza, darán por buenas las políticas de ajuste y volverán a dar cuerda al carrusel de la economía. Por supuesto, la crisis ecológica, la crisis del reparto desigual, la crisis de la imposibilidad de crecimiento infinito permanecerá intacta pero esa amenaza nunca ha sido publicada ni difundida y los que de verdad dominan el mundo habrán puesto punto final a esta crisis estafa —mitad realidad, mitad ficción—, cuyo origen es difícil de descifrar pero cuyos objetivos han sido claros y contundentes: hacernos retroceder 30 años en derechos y en salarios.

Un buen día del año 2014, cuando los salarios se hayan abaratado hasta límites tercermundistas; cuando el trabajo sea tan barato que deje de ser el factor determinante del producto; cuando hayan arrodillado a todas las profesiones para que sus saberes quepan en una nómina escuálida; cuando hayan amaestrado a la juventud en el arte de trabajar casi gratis; cuando dispongan de una reserva de millones de personas paradas dispuestas a ser polivalentes, desplazables y amoldables con tal de huir del infierno de la desesperación, ENTONCES LA CRISIS HABRÁ TERMINADO.

Un buen día del año 2014, cuando los alumnos se hacinen en las aulas y se haya conseguido expulsar del sistema educativo a un 30% de los estudiantes sin dejar rastro visible de la hazaña; cuando la salud se compre y no se ofrezca; cuando nuestro estado de salud se parezca al de nuestra cuenta bancaria;cuando nos cobren por cada servicio, por cada derecho, por cada prestación; cuando las pensiones sean tardías y rácanas, cuando nos convenzan de que necesitamos seguros privados para garantizar nuestras vidas, ENTONCES SE HABRÁ ACABADO LA CRISIS.

Un buen día del año 2014, cuando hayan conseguido una nivelación a la baja de toda la estructura social y todos —excepto la cúpula puesta cuidadosamente a salvo en cada sector—, pisemos los charcos de la escasez o sintamos el aliento del miedo en nuestra espalda; cuando nos hayamos cansado de confrontarnos unos con otros y se hayan roto todos los puentes de la solidaridad, ENTONCES NOS ANUNCIARÁN QUE LA CRISIS HA TERMINADO.

Nunca en tan poco tiempo se habrá conseguido tanto. Tan solo cinco años le han bastado para reducir a cenizas derechos que tardaron siglos en conquistarse y extenderse. Una devastación tan brutal del paisaje social solo se había conseguido en Europa a través de la guerra. Aunque, bien pensado, también en este caso ha sido el enemigo el que ha dictado las normas, la duración de los combates, la estrategia a seguir y las condiciones del armisticio.
Por eso, no solo me preocupa cuándo saldremos de la crisis, sino cómo saldremos de ella. Su gran triunfo será no sólo hacernos más pobres y desiguales, sino también más cobardes y resignados ya que sin estos últimos ingredientes el terreno que tan fácilmente han ganado entraría nuevamente en disputa.

De momento han dado marcha atrás al reloj de la historia y le han ganado 30 años a sus intereses. Ahora quedan los últimos retoques al nuevo marco social: un poco más de privatizaciones por aquí, un poco menos de gasto público por allá y voilà: su obra estará concluida. Cuando el calendario marque cualquier día del año 2014, pero nuestras vidas hayan retrocedido hasta finales de los años setenta, decretarán el fin de la crisis y escucharemos por la radio las últimas condiciones de nuestra rendición.

CONCHA CABALLERO




Sherlock... buscando pistas


lunes, marzo 25, 2013

Nuevos Ricos... y con encanto



Estoy harto, más que molesto con los nuevos ricos, gente que de unos años a esta parte han querido y llevado la voz cantante, alumbrándose de razón vana y aupados por los medios de comunicación. Estos fósforos ramplones nos han llevado, sin duda alguna, a la desastrosa situación económica y política en la que ahora vivimos. Estos paletos alipendados han estado y están al frente de la política, mandando -más que gobernando- en municipios, provincias, autonomías y allí donde se necesite un iluminado sumiso que, con babosa generosidad se somete a los ricos de verdad, los de siempre, ésos que decenios después, siguen moviendo los hilos y ocultándose a la opinión pública, defendiendo el crecimiento continuo, el sistema capitalista, las bondades de lo privado frente a lo público.

Éstos y aquéllos han construido infraestructuras faraónicas, impulsado construcciones emblemáticas encargadas a sus amigos arquitectos y escultores famosos, inventado dotaciones de las que nadie se acuerda: torres Galateas, aeródromos, aeropuertos, autopistas vacías, campos de golf con hoteles rústicos; puesto primeras piedras, inaugurado por doquier instalaciones solitarias, se han fotografiado con deportistas, asistido a espectáculos de lo más chic, misas de mediodía… Estos nuevos ricos, que no lo son tanto, pero que así creen serlo, se han dedicado durante años a apoyar desde las instituciones públicas a los que realmente mandaban, mostrando sus posaderas en sumisa actitud y su mejor y más falsaria cara a la ciudadanía. ¿Y sabemos quiénes pueden ser esos nuevos ricos? Sí, aquellos asalariados que gustan autodefinirse como clase media (sin serlo), pequeños empresarios, profesionales, rentistas, altos funcionarios, funcionarios no tan altos… Paralelamente, también son gente pura, con deslumbrante e imaginario futuro que levita por encima de la mayoría, católicos sin mácula.

Han sido esas clases más o menos acomodadas a los que halaga que les llamen clase media. Ciudadanos que opinan tener más derechos porque se creen mejores, superiores al vulgo. Hombres y mujeres que vitoreaban la nueva economía del pelotazo, esa que les hizo “agentes bursátiles” con dinero prestado, que conocieron el jamón ibérico, el fileteado polvo blanco que les transportaban al paraíso consumista y que paralelamente los aupaba socialmente. Gentes que hallaban la felicidad en tener como coche utilitario un Audi o BMW, que hacían cola para comprar el último Smartphone, o el último modelo de Tablet, agregar al fin de semana los viernes y los lunes para poder viajar a ese edén bellamente retratado en folletos y carteles de agencias de viajes, apuntarse a cursos de modelismo corporal o catas de exóticas aguas minerales. Perfecto maridaje entre dinero y estupidez.

Pero lo más irritante es, que esos nuevos ricos sean los que sigan partiendo el bacalao. Los mismos que dejaron de contar el cuento de la lechera porque creían vivir en él, los mismos que concebían balances que ni el papel aguantaba, los mismos que planificaron un futuro que sólo cabía en sus egoístas mentes y que ha acabado en humo, los mismos que prometían lo que nunca cumplirán, los mismos que aprobaban leyes que jamás pensaron aplicar, aquéllos que, sentados en consejos de administración de empresas y cajas, las llevaron a la ruina, los mismos que elaboraban y mostraban maquetas de obras que esperarán el sueño de los justos, los mismos que abrieron y contrataron servicios que sólo podían mantener a través del endeudamiento, los mismos que desde su torpeza infinita no supieron o volvieron la cabeza ante lo que se nos venía y que además, tildaron de alarmistas y tontos a quienes avisábamos hace unos años. Pues bien, aquéllos y éstos continúan en sus puestos y trabajos de responsabilidad, sentados en carísimos sillones y en lujosísimos despachos, en sus escaños, cátedras, columnas de opinión, think tanks, gobernando, disponiendo, preconizando su obra, haciéndose pasar por eruditos cuando, si estableciéramos una similitud con la naturaleza, la planta que les asignaríamos sería un ceporro.

Me pregunto, ¿hasta cuándo la gran mayoría vamos a permitir que estos “elementos” caminen desentendiéndose de sus responsabilidades e intentando hacernos pagar sus platos rotos a los demás? ¿Hasta cuándo vamos a permitirles que estén haciendo pagar sus fechorías a los funcionarios, inmigrantes, sindicatos, trabajadores con condiciones laborales dignas, pensionistas, estudiantes, parados, enfermos o cualquier colectivo que aún les molesta? Su ventilador ya no engaña a nadie, nadie con una mínima formación e información piensa aquello de que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. Ya no cuelan sus burdas mentiras, tampoco sus anestesias adoctrinadoras, su glamurosa entelequia… su circo. No, no nos tragamos que todos éramos nuevos ricos, no permitiremos que el paso del tiempo borre las evidencias de su desaforado cabalgar con el dinero de todos, no nos harán caer en el engaño de que el dinero esquilmado y malgastado lo fue por todos. Porque en este país y con sus políticas, jamás se erradicó la pobreza, el analfabetismo, el paro, la desigualdad, la injusticia, no, fuimos millones los que no participamos de esa vorágine. Siempre hubo familias que no llegaban a fin de mes, que no pudieron llevar a sus hijos a la universidad, que no pudieron tener un todoterreno, que no comían cuatro veces al día, que no conocieron las vacaciones de verano y ni tan siquiera las de Semana Santa. Hubo gente que teniendo la posibilidad de vivir desahogadamente aplicó la economía de nuestras abuelas: si tienes cinco, gasta como mucho cuatro. Fueron muchos los que cambiaban de móvil cuando éste dejaba de funcionar, que cambiaban de coche cuando el valor de la reparación era mayor que el valor del coche, que seguían comprando en el mercadillo, en Marín, Numancia, Mercería Barchino o el Desván. Gente que siendo fiel a sus principios y modo de vida vio cómo algunos de estos nuevos ricos dejaban de llamarlos para tomar unos vinos; ya no estaban a la altura de su nueva posición social. Personas que dijeron no a la visa oro de pago aplazado que les ofrecía el banco porque jamás cayeron en la trampa de gastar lo que no tenían.

Durante años, algunos solicitamos contención del gasto, avisamos del error mayúsculo que se estaba cometiendo, de la mentira e incumplimiento de los programas electorales y casi nadie nos escuchó, éramos minoría, no entendíamos. No teníamos ese glamour necesario para encandilar a la masa, sólo decíamos la verdad y, como ya sabemos, a casi nadie gusta. Éramos menos del 5% con el que la ley electoral bautiza para poder hacer política en los ayuntamientos, cabildos, autonomías. Nuestro discurso de subir impuestos no gustaba, el mantenimiento y defensa de lo público sonaba a rancio e inútil comunismo. Nos llamaban ignorantes, contrarios al progreso, antisistemas, poco patriotas, radicales, soñadores de la utopía… nos ignorasteis.

Aquellos tiempos pasaron, ahora la realidad nos abofetea a todos, nos ha hecho pobres, hace que nos echen de nuestras casas, que nuestros hijos estén en paro y sin futuro, nosotros también. Y siguen hablándonos de esfuerzo de aguante, pero lo que realmente quieren es llevarnos a un estado más cercano a la esclavitud que a otra cosa. Y nuestra respuesta es NO, tiene que ser NO, ni un paso atrás, ha sido suficiente, se les ha visto el plumero. Un plumaje lleno de mentiras, egoísmo, insolidaridad, avaricia y maldad.

Por favor, no olviden y mírenlos fijamente a la cara cuando se crucen con alguno de estos nuevos ricos, y si se atreven, díganles que no son como ellos, que los valores y principios que ellos olvidaron aún están en ustedes. Porque no, no somos iguales, nuestra dignidad y modo de vida no los vendimos por euros como hicieron ellos.


por José López Toledo (Izquierda Unida Valdepeñas)



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sábado, febrero 23, 2013

Premios Joya

Mientras veía los Goya, me vino a la cabeza una injusticia: con la de premios que se otorgan en España, y nadie ha convocado unos premios sobre la corrupción. Es un desprecio a muchísimos implicados en corruptelas que lo están haciendo de cine. Y merecen un reconocimiento. Vaya joya de personal. Podrían denominarse así, Premios Joya. Lo petarían.

La gala se celebraría en algún sitio emblemático: la sede embargada de Convergència o Mercasevilla o el restaurante La Camarga, que tiene buena acústica. Urdangarin y la infanta Cristina presidirían el acto. A su llegada, sonaría el himno de Suiza, país tan querido por muchos de los presentes. Y, de paso, evitaríamos los pitos al himno español. Sería una gala reivindicativa, con mensajes en contra de la dación en pago y a favor de los billetes de 500 euros.

Estaría bien que el presentador tuviera experiencia en el sector del cine y en el del pillaje. Pues quién mejor que alguien que ha estado en la trena y ha trabajado en 'Torrente: el Dioni'. Entregarían los premios personajes que hayan sido una joya y que ahora no estén de moda, como Roldán. El premio, por cierto, sería una estatuilla con la cara de uno que nos haya dejado de piedra y haya pintado mucho. Por ejemplo, el exministro Jaume Matas.

Uno de los premios que se concederían sería el Joya al mejor montaje. Podría ser para la empresa que grabó la comida entre Alicia Sánchez-Camacho y la expareja de Jordi Pujol Ferrusola. Es la vida secreta de las palabras. Y el premio a la mejor actriz secundaria podría recogerlo Ana Mato. En su discurso, seguro que tendría palabras de agradecimiento para su exmarido. Mejor... imposible. Tras este premio, actuarían unos payasos .

BÁRCENAS, ACTOR DE REPARTO
Antes de proseguir con los premios, veríamos unas emotivas imágenes en un 'videowall'.Entre enormes aplausos, aparecerían inolvidables personas que ya nos han dejado, como Paesa (cuando no está muerto, vive fuera de España). Después, seguiríamos premiando. El premio al mejor actor de reparto podría llevárselo Bárcenas, por haber repartido más sobres que el cartero que siempre llama dos veces. Y el Joya al actor revelación podría ser para Arturo Fernández, de la CEOE, por una nueva aportación al color del dinero: negro.

Además, el Joya al mejor guion podrían dárselo a los responsables del 'caso Pallerols'. Está a caballo del suspenso y el suspense a lo Hitchcock: los pájaros se van al final para casa pese a ser declarados culpables. Por su parte, el premio a la mejor banda sonora podría recogerlo su cabecilla, Millet, por su versión de 'Los Miserables'. Tras esta entrega, actuaría Isabel Pantoja, cantando un cariñoso tema en homenaje a Julián Muñoz.La gala podría concluir con dos premios más. En primer lugar, el destinado a la mejor producción extranjera. Podría ser para la ministra de Educación alemana por haber copiado su tesis doctoral. Y, para finalizar, el Joya de honor. Podría recaer en Carlos Fabra en reconocimiento de toda una vida dedicada a ser un presunto inocente.


Jordi Évole
Fuente: www.elperiodico.com



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miércoles, febrero 20, 2013

Cómo empezar una revolución



Una historia sobre el poder de la gente para cambiar el mundo y sobre un hombre que durante más de 50 años ha ayudado a los pueblos a derrocar a sus dictadores. Su nombre es Gene Sharp y aunque él sea un desconocido en muchos lugares del mundo, sus 198 métodos para hacer una revolución han encendido la mecha en varios rincones del planeta.

El poder de la resistencia no violenta
Desde muy joven, su formación le llevó a querer transformar el mundo en un lugar mejor y a dejarlo en mejores condiciones que cuando lo encontró. Tenía muy claro que la mejor manera de luchar contra los regímenes autoritarios era hacerlo a través de la resistencia no violenta. Su sencillo manual "De la dictadura a la democracia", traducido a 30 idiomas, ha traspasado fronteras clandestinamente. Las últimas tecnologías lo han extendido como la pólvora y su idea de que existe una poderosa alternativa al conflicto violento ha prendido en revoluciones como la serbia, la ucraniana, la iraní o las más actuales de la "primavera árabe".

Armas económicas, psicológicas y sociales contra la opresión
"Como empezar una revolución" ilustra con testimonios y archivo, algunas de las formas de rebelión como el boicot económico, la desobediencia civil o las protestas, aplicadas en diferentes contextos políticos. Los activistas de las revoluciones serbia, ucraniana o la egipcia nos cuentan cómo siguieron los métodos de Gene Sharp y derrocaron a sus tiranos. Combatieron con armas económicas, psicológicas y sociales, la lucha más poderosa contra la opresión, la injusticia y la violencia.

Protagonismo recuperado gracias a internet
Las teorías de este erudito americano de 83 años continúan transmitiéndose masivamente en la actualidad a través de internet. Desde Birmania a Túnez, los logros han sido incuestionables y gobiernos como el de Venezuela o Irán le han acusado de trabajar para la CIA, en favor de la política expansionista de Estados Unidos.

Los actuales líderes de las revoluciones árabes, que en este momento se están llevando a cabo, cuentan cómo las teorías de Sharp calan en el pueblo y provocan, que la gente oprimida pueda alcanzar la libertad de forma autosuficiente.

jueves, febrero 07, 2013

El triunfo de los mediocres.

Quienes me conocen saben de mis credos e idearios. Por encima de éstos, creo que ha llegado la hora de ser sincero. Es, de todo punto, necesario hacer un profundo y sincero ejercicio de autocrítica, tomando, sin que sirva de precedente, la seriedad por bandera.

Quizá ha llegado la hora de aceptar que nuestra crisis es más que económica, va más allá de estos o aquellos políticos, de la codicia de los banqueros o la prima de riesgo.

Asumir que nuestros problemas no se terminarán cambiando a un partido por otro, con otra batería de medidas urgentes, con una huelga general, o echándonos a la calle para protestar los unos contra los otros.

Reconocer que el principal problema de España no es Grecia, el euro o la señora Merkel. 
Admitir, para tratar de corregirlo, que nos hemos convertido en un país mediocre.
Ningún país alcanza semejante condición de la noche a la mañana. Tampoco en tres o cuatro años. Es el resultado de una cadena que comienza en la escuela y termina en la clase dirigente.

Hemos creado una cultura en la que los mediocres son los alumnos más populares en el colegio, los primeros en ser ascendidos en la oficina, los que más se hacen escuchar en los medios de comunicación y a los únicos que votamos en las elecciones, sin importar lo que hagan, alguien cuya carrera política o profesional desconocemos por completo, si es que la hay. Tan solo porque son de los nuestros.

Estamos tan acostumbrados a nuestra mediocridad que hemos terminado por aceptarla como el estado  natural de las cosas. Sus excepciones, casi siempre, reducidas al deporte, nos sirven para negar la evidencia.

- Mediocre es un país donde sus habitantes pasan una media de 134 minutos al día frente a un televisor que muestra principalmente
basura.

- Mediocre es un país que en toda la democracia no ha dado un solo presidente que hablara inglés o tuviera unos mínimos conocimientos sobre política internacional.

- Mediocre es el único país del mundo que, en su sectarismo rancio, ha conseguido dividir, incluso, a las asociaciones de víctimas del terrorismo.

- Mediocre es un país que ha reformado su sistema educativo tres veces en tres décadas hasta situar a sus estudiantes a la cola del mundo desarrollado.

- Mediocre es un país que tiene dos universidades entre las 10 más antiguas de Europa, pero, sin embargo, no tiene una sola universidad entre las 150 mejores del mundo y fuerza a sus mejores investigadores a exiliarse para sobrevivir.

- Mediocre es un país con una cuarta parte de su población en paro, que sin embargo, encuentra más motivos para indignarse cuando los guiñoles de un país vecino bromean sobre sus deportistas.

- Mediocre es un país donde la brillantez del otro provoca recelo, la creatividad es marginada –cuando no robada impunemente- y la independencia sancionada.

- Mediocre es un país en cuyas instituciones públicas se encuentran dirigentes políticos que, en un 48 % de los casos, jamás ejercieron sus respectivas profesiones, pero que encontraron en la Política el más relevante modo de vida.

- Es Mediocre un país que ha hecho de la mediocridad la gran aspiración nacional, perseguida sin complejos por esos miles de jóvenes que buscan ocupar la próxima plaza en el concurso Gran Hermano, por políticos que insultan sin aportar una idea, por jefes que se rodean de mediocres para disimular su propia mediocridad y por estudiantes que ridiculizan al compañero que se esfuerza.

- Mediocre es un país que ha permitido, fomentado y celebrado el triunfo de los mediocres, arrinconando la excelencia hasta dejarle dos opciones: marcharse o dejarse engullir por la imparable marea gris de la mediocridad.

- Es Mediocre un país, a qué negarlo, que, para lucir sin complejos su enseña nacional, necesita la motivación de algún éxito deportivo.
 
ANTONIO FRAGUAS DE PABLOS (FORGES)
  





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viernes, febrero 01, 2013

VIVIR EN EL PUTO PUEBLO

 “Queréis vivir en un puto pueblo en el quinto coño y enfermar. Y las dos cosas no pueden ser”.  

Masaenfurecida en Twitter
Yo soy uno de esos inconscientes que vive en un puto pueblo. Apenas cien habitantes, en el quinto coño, en mitad del monte y a decenas de kilómetros de la ciudad más próxima. Y fíjese usted que soy caprichoso: en caso de caer enfermo me gustaría contar con una buena asistencia médica. Un soñador castellanomanchego, ya se imaginan. Pensé que como pagaba los mismos impuestos que cualquier otro ciudadano urbanita, tendría sus mismos derechos. Pero María Dolores de Cospedal, la presidenta de esta comunidad, se cuida mucho de recordarme que no, que solo soy un paleto, que bastante tengo con respirar aire puro, que debo conformarme con poner una huerta y que no debería haber apostado por el tercer mundo. Y por si no lo sabía, que las subvenciones que nos concedió Europa durante los últimos años para revitalizar el mundo rural y evitar la despoblación han sido dinero tirado.

“Para cuando llegue la ambulancia ya nos hemos muerto”, dice un vecino de Tembleque, uno de los pueblos de Castilla La mancha en los que se han quedado sin centros de urgencias nocturnas. El Colegio de Médicos tiene una opinión similar: cerrar las urgencias pone en peligro vidas. Para Cospedal la cosa no es para tanto: solo estamos ante “un rediseño de mapas de recursos”.

¿Rediseño de mapas de recursos? Quizá con esa metáfora cartográfica Cospedal nos sugiere que deberíamos abandonar definitivamente el campo, para que volviese a ser un gran coto. Fincas privadas con helipuerto que algunos pocos campesinos palurdos vigilaríamos y conservaríamos llenas de perdices, conejos y venados, sin un solo lobo, para ocio y relax de señoritos cazadores. Ahí tienen al director general del Organismo Autónomo de Parques Nacionales, Basilio Rada, que el pasado 3 de enero participó como invitado en una montería organizada por Alberto Alcocer en una de sus fincas, que incluye una parte del Parque Nacional de Cabañeros. Con dos cojones sangrantes de ciervo sobre la cabeza, como tiene que ser.

El problema quizá sea que los que manejan el cotarro vienen al campo a cazar, pero no a vivir. Los políticos viven en las ciudades. Algunos incluso viven en unas y dicen que trabajan en otras diferentes para cobrar pluses por alojamiento y manutención. Siempre en grandes poblaciones, cerca de esos  hospitales privados tan buenos y tan bien gestionados. María Dolores de Cospedal busca siempre la excelencia en la gestión. Por eso dice que los centros de salud públicos con urgencias nocturnas atienden a poca gente, y por tanto no son rentables. Debería recordar la presidenta que la salud es, ante todo y para todos, un derecho constitucional. Un día incluso podría ponerse en lo peor: por ejemplo en que su marido, el de la señora presidenta, sufriese un dolor en el pecho y falleciese por haber tenido que recorrer más de 50 kilómetros infartado. ¿Seguiría buscando entonces rentabilidad en la sanidad pública?

Los que vivimos en putos pueblos somos ciudadanos de segunda, con las mismas obligaciones que el resto pero menos derechos. Y como por aquí no viene nadie, no tenemos ni el recurso del abucheo. Como a Wert en Sevilla o a Ignacio González allá por donde pisa. ¿Tendremos que esperar a las próximas elecciones? Para entonces por aqui no quedará nada ni nadie…
 

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martes, enero 29, 2013

Conversación en la taberna

-¿Qué vas a tomar?

-Una Alhambra especial
-Por favor, dos Alhambras especiales
-Oye, ¡cuánto tiempo sin vernos!
-Sí, ya era hora que echáramos unas cervezas y charláramos.
-¿Cómo te va?
-No me puedo quejar. Sigo aún con el taller en el pueblo. ¿Y tú?
-Bueno, pasé por el tribunal médico y me dieron la invalidez gracias a Juan Sola, el abogado del pueblo, pero sigo atendiendo el negocio con mi mujer aquí en la capital.
-Has hecho bien porque está muy jodida la situación. Yo tenía a tres trabajadores contratados en el taller, pero hablé con ellos y llegamos a un acuerdo de despido, pero siguen trabajando.
-¿Están despedidos y siguen trabajando?
-Sí. Nos viene bien a todos: yo me ahorro los seguros sociales, que son altísimos y ellos cobran el paro y el sueldo, pero claro les pago menos que cuando tenían contrato. Todos contentos: Ellos ganan más y yo también.
-¿Y si te enganchan?
-¿Quién va a pasar por el pueblo? Además, los tres talleres del pueblo hacemos lo mismo y no nos vamos a denunciar unos a otros porque nos perjudicaríamos.
-!Ah¡ vale. A nosotros, en el negocio, un día nos visitó un inspector de trabajo y, por suerte, yo me encontraba en la puerta del local, fumando un un cigarrillo.
-¿Pero estaría tu mujer?
-No, que va, el negocio lo llevo en realidad lo llevo yo, pero les dije que lo regentaba mi mujer, que es la que aparece en los papeles, y que yo estaba allí ocasionalmente porque ella había salido un minuto a un asunto urgente. Suerte que al 'panchito' que tengo allí sin contrato estaba ese día en el médico..
-¿Y se lo tragó?
-Al parecer sí. De hecho se fue y no ha vuelto más. Pero sí, me acojoné un poco ya que si el inspector no se traga aquello nos multa y a lo mejor hubiera perdido yo la paga. Al menos eso me dijo Juan Sola.
-La verdad, es que estos inspectores son unos crédulos o a lo mejor es que están desmotivados porque ganan menos. Total, para lo que hacen, mucho ganan aún. Hablando de inspecciones, mi hija pequeña estuvo a punto de perder la beca porque alguien fue por ahí contando que el taller no estaba declarado y nos daba muchos ingresos y tal. Desde ese día le he prohibido que vaya con su BMW A3 y su iPhone 5 a clase.
-¿Y qué pasó?
-No nada, no se pudo demostrar lo que decía el cabrón anónimo ya que lo tengo bien atado. La niña sigue cobrando todos los años la beca máxima, unos 5000 euros, que son para ella solita.
(Irrumpe un tono de teléfono móvil: ¡¡Por mi hija maaaaato!!)
-Tío, que me he llevado un repullo con ese tono de la tipa esa de la tele ¿cómo se llama...?
-Sí, la Esteban, esa sí que es lista, jeje, perdona, que es un proveedor. ¡Oye, que significa esa factura con IVA del otro día! ¿Cómo? Nada de eso. Me la emites de nuevo sin IVA o no cobras...sí, hasta las seis estoy allí. Hasta luego.
-¿Te quieren meter el IVA?
-Sí, se lo he dicho al tío de las pizzas mil veces y sigue dale que te pego con el IVA de los....,y para colmo ahora que lo han subido los chorizos estos del Gobierno.
-Sí, vaya mierda de país, con tantos impuestos.
-Por cierto, sabes que me he comprado un Audi.
-¿Sí ¿Cuál?
-El Q7
-Joder ¡el que llevan los futbolistas!, que pedazo máquina...te habrá costado un pastón.
-Sí, es caro, pero me he ahorrado una pasta. Si quieres te digo cómo.
-Dime, dime...
-¿Tienes a algún minusválido en tu familia o a alguien de confianza que lo sea?
-Pues no sé, tendría que verlo...
-Yo lo he puesto a nombre de mi padre que, como sabes, tiene una gran minusvalía. Me he ahorrado el Impuesto de Matriculación, me han hecho una rebaja en el concesionario, no pagaré jamás el Impuesto de Vehículos al Ayuntamiento y, para colmo, aparcaré donde me salga de los güevos, en cualquier plaza de aparcamiento reservada para minusválidos ¿Por qué te crees que hay tanto coche de gran cilindrada con el cartel de minusválido en las calles?
-Estás en todo, macho, pero ¿se tragarán que tu padre conducirá eso con 80 años siendo minusválido?
-Éstos del Ayuntamiento se lo tragan todo. Por cierto, hablando del Ayuntamiento ¿te has enterado lo del alcalde del pueblo? ¡Qué cabrón! ¡Que bien amañado lo tenía todo! ¡Qué poca ética! A mí me extrañaba que la recogida de basura siempre la ganara la misma empresa.
-Sí, ¡qué cantidad de corruptos nos gobiernan! Y para colmo hay que sostenerlos a todos. ¿Y el asunto de ese que era presidente de la Junta, dándole un pastón a la empresa de la hija?, por no hablar de las comisiones del niño...que maná de corruptos, ¡vaya mierda de país!
-Ni que lo digas, vaya país de sinvergüenzas y corruptos nos gobiernan. No hay que votar a ninguno, que son todos iguales. Van a lo que van.
-Oye, quieres otra cerveza.
-Sí, si, vale. Pero disculpa un segundo, que voy a asomarme a ver el coche, que está en segunda fila.

(Decídme, ¿quién no ha escuchado alguna vez una conversación como ésta o parecida en la barra de cualquier bar) Luego, ¿es probable que, en términos generales, merezcamos los políticos que nos gobiernan? La pregunta queda hecha.)
 





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miércoles, enero 16, 2013

Mujeres bajo sospecha

Rojas, enfermas y pecadoras
La exposición 'Mujeres bajo sospecha. Memoria y sexualidad' analiza el papel de la mujer desde la II República hasta la Transición prestando especial atención a la doble represión que el régimen de Franco ejerció sobre ellas por “rojas” y por “liberadas”.




Rapadas al cero para censurar su 'libertinaje' y purgadas con aceite de ricino para depurar su “alma tóxica”, miles de mujeres fueron exhibidas por las calles y plazas del país durante los años de guerra civil y posguerra. El castigo del franquismo sobre las mujeres fue doble. Por “rojas” y por “liberadas”. La dictadura exigió a las mujeres un exceso de virtud que encarnara un modelo de decencia y castidad que limpiara la degradación moral republicana.

Es imposible determinar el número de mujeres represaliadas a lo largo de la dictadura. Historiadores como Fernando Obregón han documentado la muerte de 116 mujeres en Cantabria desde 1937, cuando la provincia fue tomada por Franco. En Burgos, casi 500 mujeres murieron en la cárcel a manos de los franquistas y en la cárcel de Ventas (Madrid) está documentada la presencia de más de 5.000 reclusas republicanas, a pesar de que su capacidad sólo era para 450 personas.

Sus historias fueron silenciadas durante años por la ideología oficial del régimen. Sobre ellas recayó la responsabilidad de “regenerar la patria”. Catalogadas como individuas de dudosa moral, su acceso a la ciudadanía fue castigado ejemplarmente durante la dictadura a través de cárcel, violencia, exilio, silencio o uniformidad.

“La forma de castigar al hombre era el exterminio. Se fusilaba a gran parte de los hombres de una población, por ejemplo. Con la mujer se buscaron castigos más ejemplares. En lugar de ir a por todas, se castigaban a unas pocas de manera pública. La exposición pública del rapado o del ricino marcaba a las mujeres por vida. Un método devastador y efectivo”, explica Raquel Osborne, doctora en Sociología por la Universidad Complutense de Madrid.

Con el objetivo de recuperar una parte fundamental de la memoria de España y de cubrir la historia de género de las mujeres en el período del franquismo, el Ateneo de Madrid acoge hasta el 10 de febrero la exposición Mujeres bajo sospecha. Memoria y sexualidad (1930-1980). Una exposición realizada bajo el prisma de la memoria y que recoge diferentes elementos como fotografías, vídeos, cuadernos de escuela o vestidos que muestran la represión física y psicológica de la mujer, muchas veces invisibilizada al hablar de la represión fascista.

“La disciplina histórica, una disciplina bastante patriarcal, hecha por hombres y durante mucho tiempo para hombres, tiene unos elementos de construcción metodológicas que han invisibilizado todo el trabajo o la existencia de las mujeres. En toda la resistencia antifranquista las mujeres tuvieron un amplio activismo de base, pero ese activismo no implicaba hacer de espía en Francia o exiliarse. Eran las hermanas, mujeres o parejas de los actores”, explica a Público la investigadora María Rosón, comisaria de la exposición junto a Raquel Osborne.

Pilar, la hermana del ausente
La represión de la mujer, no obstante, no se limita a la cruda posguerra. Sobre ellas se pretendió cimentar el nuevo régimen nacional católico de Franco. Monjas y falangistas de la sección Femenina trataron de domesticar a las mujeres para ajustarlas al modelo de madres y esposas sacrificadas. Los tres ejes sobre los que se cimentaron su educación resumen el papel que el régimen tenía planeado para ellas: “formación del espíritu nacional, labores y gimnasia”.

“Las mujeres pueden considerarse como los ejes de la dictadura de Franco. A pesar de ser una dictadura paternalista recae un peso enorme en esa idea de mujer como madre, mujer sana y buena esposa. La mujer debía ser una especie 'superwoman' capaz de hacerlo todo: cuidar a los hijos, atender al marido, llevar la casa, ser buena cristiana y conocer la doctrina franquista”, analiza la investigadora María Rosón.

Para crear esta mujer “dócil y casta” al servicio del varón y de la patria, la Sección Femenina de Falange, dirigida por Pilar Primo de Rivera hasta su fin en 1977, recibió el encargo oficial de formar a las mujeres españolas en todos los campos de actuación convirtiéndose en la única organización institucional dedicada a las mujeres durante la dictadura.

“La Sección Femenina de Falange estuvo dirigido todo el tiempo por Pilar Primo de Rivera, la conocida como la hermana del ausente [José Antonio]. Los mandos de esta organización estaban copados por una comunidad de mujeres independientes, solteras y sin hijos. Aquí radica su principal contradición, de la que se hace eco la cultura visual presentada y que tiene que ver con el mando, la acción y la masculinidad, muy alejada de los valores tradicionales que promulgaban”, explica Raquel Osborne.

El cuerpo femenino, un bien público

La liberación y el acceso de la mujer a la ciudadanía que se vivió en el mundo occidental en el período de entreguerras, en España tuvo su reflejo durante el período de la II República. Es en este breve lapso de tiempo cuando la mujer consigue acceder a derechos inalienables como laeducación, el trabajo, el voto o el divorcio.

La mujer ideal del franquismo, según asevera la catedrática Osborne, se construye en oposición a esta mujer moderna, ciudadana y republicana. “El pecado está siempre presente en la mujer franquista. Su actitud debe regirse por la moral católica más intransigente”, explica.

Fruto de esta mentalidad, el cuerpo de la mujer se convierte, si es que no lo era ya, en un objeto público del Estado. El régimen franquista trata de llegar a los lugares más íntimos de la vida de las mujeres como la sexualidad, las relaciones matrimoniales o hasta el corte de pelo. “El fascismo consigue inmiscuirse en todos esos espacios de la privacidad de las personas”, añade María Rosón, que asevera que sobre la mujer se instaló el triángulo represor de pecado, enfermedad y femineidad.

Las expresiones de esta mentalidad ultra del pensamiento católico llegan hasta la actualidad, tal y como afirma Rosón. 37 años después de la muerte de Franco, el Estado continúa intercediendo en la libertad sexual de la mujer y las decisiones sobre su cuerpo.

“Hay ciertas políticas en la actualidad que recuerdan a otros tiempos. La idea del control sobre el cuerpo de la mujer está presente en temas como el aborto y la ley del ministro Gallardón. No obstante, el control formal y moral sobre la mujer sigue estando presente en nuestra sociedad y se percibe en lugares tan comunes como las redes sociales”, analiza Rosón, quien considera que los ejercicios de memoria histórica que plantea la exposición son fundamentales para destapar “la represión” y “recuperar la memoria” de una parte del pasado que fue silenciado.

“Para ver que nuestro pasado está muy presente en la mentalidad del presente sólo hace falta ver imágenes tan contundentes como a Cospedal con mantilla”, sentencia Rosón.


Alejandro Torrús

Fuente: www.publico.es



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